Después de 10 años, los afiliados de la Unión Cívica Radical definieron sus nuevas autoridades a través del novedoso sistema de Boleta Única (aplicado por primera vez en una elección en Catamarca). Hasta el cierre de esta edición los guarismos habían cambiado pero mínimamente arrojando una tendencia prácticamente irreversible para los espacios oficialistas. Así, la alianza opositora “Ahora, el Radicalismo” se impuso con el 62 por ciento de los votos totales y en 14 de los 16 departamentos -perdieron en La Paz y en Tinogasta-.
Con este resultado Alfredo Marchioli se convirtió en el nuevo presidente del radicalismo catamarqueño, reemplazando así a Francisco Monti e imponiéndose a la vez a la propuesta de “Renovación y Cambio Radical” (que se referenciaba en Monti y Flavio Fama) con la candidatura de Natalia Herrera para la conducción partidaria. Dicho de otra forma, el armado opositor con la línea Celeste a la cabeza venció a los cuatro sectores conformados por el Fapra, Raúl Alfonsín, Radicales en Acción y la CPR. Además, se superó el 15 por ciento de la participación necesaria establecido por la Carta Orgánica para validar la compulsa.
En este sentido, ayer el 25 por ciento de los afiliados al partido centenario decidieron participar de la interna. En números, ese porcentaje implica la participación de alrededor de 11.300 personas si se tiene en cuenta que la cantidad de afiliados habilitados fue de 45.070.
En gran parte del proceso para la renovación de autoridades hubo confrontaciones entre ambas alianzas. Hubo denuncias de robo de papeles, presentaciones ante la Justicia Federal Electoral, cuestionamientos sobre cuál de los dos espacios en pugna representaba verdaderamente al radicalismo y hasta acusaciones cruzadas sobre quién estaba “ligado” al Gobierno Provincial.
Estas situaciones parecieran haber quedado como algo propio del folklore político. Sucede que, tras conocerse el resultado de la interna, se difundió una foto en la que aparecen juntos vencedores y vencidos. No obstante, cabe recordar algo: Marchioli estuvo al inicio del proceso dentro de las huestes oficialistas.
Por lo pronto, este cierre de etapa abre otro: borrar las diferencias que hubo en el pasado para avanzar en la construcción del radicalismo como eje convocante de una coalición para las elecciones generales de este año. ¿El objetivo? Buscar recuperar el gobierno de la provincia tras 12 años de gestión peronista.










