
“Cada local va a tener un fin específico, no podrá haber dos tipos de comercio iguales”, afirmó Alberto Barrionuevo, administrador del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), y confirmó que la primera etapa del centro comercial de Valle Chico, en Catamarca, finalizará en diciembre con 32 locales.
El diseño de los espacios surge de una encuesta que el IPV realizó entre los vecinos antes de empezar la obra. Valle Chico concentra 3.645 viviendas y alrededor de 20.000 habitantes, y el relevamiento permitió identificar qué servicios y comercios reclamaba la comunidad. Como resultado, cada local tendrá un rubro exclusivo y no se permitirán actividades repetidas.
La selección estará a cargo de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Vivienda y la Federación Económica de Catamarca, con la que el gobierno provincial firmó un convenio reciente. Los interesados deberán participar de un concurso público y ajustarse a un pliego elaborado por el IPV. “Tiene que tener un tiempo establecido acá en la provincia en el rubro. Con eso estamos priorizando a emprendedores catamarqueños”, explicó Barrionuevo, y aclaró que acreditar trayectoria comercial en Catamarca será uno de los criterios principales.
Cómo se eligen los comerciantes
La obra iba a terminarse en agosto, pero el cronograma se postergó por el contexto económico. “Estaba previsto que esta obra termine en agosto”, precisó el funcionario, y confirmó que ahora la primera etapa concluirá en diciembre. La postergación se conoció durante una entrevista con Radio INFORAMA, donde Barrionuevo dio los nuevos plazos y explicó que el proyecto siguió adelante pese al ajuste en el cronograma.
Una vez finalizada esa etapa, en 2027 comenzará una segunda fase que sumará un supermercado y otros 12 locales comerciales. Esos nuevos espacios estarán reservados exclusivamente a vecinos de Valle Chico, según anticipó el administrador del IPV. La segunda etapa completa la apuesta por un polo comercial de escala barrial que concentre la oferta sin necesidad de que los residentes viajen al centro de la ciudad.
Barrionuevo destacó que el convenio con la Federación Económica apunta a garantizar “transparencia en la selección de los futuros comerciantes” y a aprovechar la experiencia del sector privado para definir una propuesta acorde al contexto económico. La prioridad otorgada a los comerciantes locales busca fortalecer la trama productiva de la provincia, un criterio que el IPV ratificó al exigir que los postulantes acrediten trayectoria en el rubro dentro de Catamarca.
El relevamiento previo entre los vecinos determinó los rubros que ocuparán los 32 locales: cada uno apunta a cubrir una demanda específica de la comunidad, desde servicios cotidianos hasta comercios que hoy obligan a trasladarse varios kilómetros. La prohibición de repetir actividades busca que todos los emprendimientos tengan condiciones para funcionar sin competencia directa dentro del mismo predio.
La primera etapa, con 32 locales de oferta variada, quedará habilitada en diciembre y marcará el primer paso de una infraestructura pensada para el crecimiento del barrio.
Fuente: El Aconquija










