“Vamos a investigar si se generó una confabulación con bots e inteligencia artificial en las elecciones chilenas”. Con ese objetivo el diputado chileno José Montalva explicó a elDiarioAR el impacto del caso de Fernando Cerimedo en el vecino país: esta semana se creó en el vecino país una comisión investigadora sobre el paso del exasesor de Javier Milei en los procesos electorales desde 2020 hasta el año pasado. Cerimedo participó en las campañas del rechazo a los plebiscitos constitucionales y hay sospechas de que también operó en el armado electoral de José Antonio Kast, que tiene en su gabinete a funcionarios que estuvieron en el equipo del mileísta.
Montalva tiene 40 años, es abogado, milita en el PPD (centroizquierda) y llegó como diputado independiente por el Distrito 23 (La Araucanía) tras haber sido gobernador de Cautín con Michelle Bachelet y delegado presidencial regional con Gabriel Boric. Es el impulsor de la comisión investigadora por el caso Cerimedo, que la Cámara de Diputados aprobó el 2 de septiembre con 69 votos a favor y el rechazo en bloque de la derecha, tras haber fracasado un día antes por falta de quórum. En esta entrevista telefónica con elDiarioAR, Montalva da detalles sobre qué busca establecer la comisión sobre, por ejemplo, la ruta del dinero que sostuvo al asesor argentino y su cercanía con Kast, que ya reconoció haberlo conocido. Sobre el final, cuestionó con dureza el paso de Milei por Chile esta semana, desde su elogio a Pinochet a la disputa en torno al Estrecho de Magallanes.
—¿Cuál es el significado de esta comisión investigadora sobre el caso Cerimedo?
—La comisión investigadora es una herramienta que tiene la Cámara de Diputados de Chile para poder fiscalizar actos del gobierno y con ello citar a distintas instituciones, también a personas que puedan entregar antecedentes sobre un caso particular. Vamos a poder investigar si el Estado tuvo o no conocimiento y cuál fue el alcance en Chile del señor Cerimedo y si se se generó una confabulación, por medio de tecnología, bots, granja de bots y también inteligencia artificial, para el poder interferir en la opinión pública en procesos electorales que tuvimos desde el 2020 hasta el 2025. Queremos saber cuál es la ruta del dinero, quién financió, si hubo o no financiamiento chileno o extranjero, con qué intereses, y también si hubo interferencia en la opinión pública en momentos tan importantes como una elección.
—Hay fotos y videos de que Cerimedo estuvo en Chile durante los procesos de los plebiscitos, trabajando en la campaña del Rechazo. ¿Cuál habría sido su rol?
—Hay muchos antecedentes de que efectivamente el señor Cerimedo habría tenido una empresa que entregó servicio a quienes trabajaban en la campaña del Rechazo en Chile, también a ciertas campañas ligadas a la ultraderecha en Chile. Pero todos esos son antecedentes que vamos a tener que investigar para poder acreditarlo hoy día; sin duda que son hechos relevantes que vamos a tener que analizar, investigar y, en definitiva, poder tener una mirada común y no solamente trascendidos.
—¿Cerimedo trabajó también en la campaña de Kast?
—Eso es lo que vamos a tener que dilucidar mediante una investigación, porque lo que nosotros investigamos son hechos que hasta el momento no los tenemos. Hay antecedentes que señalan esta conexión con ciertas personas, a su vez ligadas tanto a la campaña del Rechazo como a la del candidato que salió electo presidente . Yo no puedo dar ninguno de esos hechos como acreditado, sino que se tienen que investigar.
—Cuatro funcionarios de Kast fueron identificados como parte de los equipos de trabajo de Cerimedo.
—Hay mucha información que ha sido puesta sobre la mesa por distintos estudios periodísticos, y vamos a tener que analizar cada uno de ellos, y cómo se relaciona con las facultades que tiene la Comisión de poder fiscalizar hechos, o más bien el comportamiento que tuvo el Estado frente a esta situación.
—¿Cómo es el paso a paso de la comisión? ¿Tiene la potestad de llamar a indagatoria o es vinculante si un citado no participa?
—La Contraloría en Chile ya ha sido bastante clara en la materia: quienes son parte del gobierno y de los servicios que son fiscalizables por esta comisión investigadora sí están obligados a acudir. Ahora, si una persona es distinta al gobierno —porque esto tiene como fin fiscalizar las acciones del gobierno y del Estado— y por ende es ajena a aquello, obviamente no tiene la obligación, pero si una persona está, por ejemplo, en el Gobierno o en el Estado o en una institución del Estado, sí.
—¿Es consciente de que el caso tiene cierto impacto regional? Cerimedo es argentino, está detenido en Bolivia, ahora aparecieron fotos en Perú…
—Los Estados, frente a antecedentes de esta gravedad, no pueden mirar para el lado y deben hacer funcionar su institucionalidad. La democracia hay que cuidarla, y en el mundo los países que vivimos en democracia somos minoría: solamente un 46% vive en democracia. Entonces tenemos que ser muy celosos del cuidado de la democracia, y eso equivale también a cuidar los espacios digitales. Nuestros procesos electorales son análogos, no se han hecho cargo de la capacidad que tienen hoy día las tecnologías de afectar procesos democráticos. Esto ya ha sido confirmado por estudios académicos de la Universidad de Oxford. Con esto no quiero decir que los bots o la inteligencia artificial voten, pero sí influyen en la opinión pública de la realidad que se hacen los que sí votan.
—¿La comisión podría pedir información a la Argentina?
—Yo no descarto nada todavía. La comisión, si bien se ha creado, todavía falta elegir a los miembros, que debieran representar todo el espectro político. En las próximas semanas ya vamos a tener antecedentes de quiénes van a ser los miembros y las decisiones que vayan tomando, entre otras, a quiénes van a citar.
—¿Cuál es el cronograma? ¿Cuánto dura y tiene que terminar en un informe?
—Tiene 60 días de funcionamiento desde que se hace la primera sesión de la comisión; se puede prorrogar, pero ese es el plazo. Yo creo que en las próximas semanas comenzará, porque primero hay que elegir a los miembros y, ya elegidos, se hace la primera sesión, y desde esa sesión se cuentan los 60 días. Tras ese plazo, tiene que emitir un informe con una conclusión.
—Cambiando de tema: el jueves estuvo el presidente Milei en Chile, en el Foro de Madrid de la ultraderecha. Fue muy discutido que Kast participara de ese evento. ¿Cómo vio esa participación, en un contexto de discusión sobre el Estrecho de Magallanes?
—Nosotros tenemos una situación no resuelta con Argentina respecto a que existe un decreto que pone en duda tratados internacionales sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes. Y cuando vemos un presidente que tiene tanta afinidad política con el presidente Milei, nosotros hubiésemos esperado que se llevara a cabo la derogación de ese decreto, porque así lo dijo el mismo presidente de Chile en algún momento. Y no contento con eso, viene Milei y trata a la mitad de los chilenos como “izquierdistas mugrosos”. No sé en Argentina, pero nosotros en Chile no estamos acostumbrados a la discusión política, mucho menos a la diplomacia faltando el respeto. Entendemos que cada país es soberano y libre, y no somos quiénes para ir a cuestionar y mucho menos insultar o denigrar a una parte del país solo por el hecho de no pensar igual al presidente que está circunstancialmente ejerciendo el cargo.
—¿Considera que fue una falta de respeto lo que hizo Milei en esta visita?
—Milei acostumbra, por estrategia, a no hacerse cargo de los problemas que realmente le preocupan a la gente, como la desigualdad, la falta de empleo, la falta de oportunidades, la seguridad. Él prefiere desviar la atención hacia una disputa sin fin que a lo único que le sirve es a la casta política, porque la gente no vive de las discusiones que tienen los políticos, la gente vive de mejorar sus condiciones de vida, y en ese sentido Milei no es un ejemplo para nada de mejorar el estándar de vida de las personas.
—Por último: ahora en Argentina hubo un anuncio sobre Malvinas por cadena nacional, y en Chile se supo que se abrió un canal de comercio con Malvinas, además de investigaciones recientes sobre que el gobierno chileno, en su momento, apoyó a Inglaterra en la guerra. ¿Cómo ve esa situación en general?
—Chile es muy respetuoso de la política exterior, en el sentido de que estamos convencidos de que la política exterior primero se hace con respeto y, segundo, se intenta lograr que dos países que son hermanos puedan tener un trabajo en común para mejorar la calidad de vida de ambos pueblos. Dicho eso, yo siempre he preferido que la política de Estado la lleve a cabo el Ejecutivo; yo soy parte de un poder distinto, que es el Legislativo, y no me gusta entrometerme en temas que se deben coordinar en conjunto. Como no tengo el detalle de lo que usted me señala, preferiría abstenerme.
MC










