
El envío de armas de mayor alcance y la entrega de inteligencia a Ucrania por parte de la OTAN aumenta el riesgo de un enfrentamiento militar directo entre Rusia y la alianza, afirmó a Sputnik el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexandr Grushkó.
Según el diplomático, la OTAN «está librando una guerra híbrida» contra Rusia, en la que «el principal material desechable son los ucranianos».
«Los países de la alianza están suministrando al régimen de [Volodímir] Zelenski, armas de cada vez mayor alcance, enviándole a sus consultores, están participando en la planificación de operaciones y le proporcionan datos de inteligencia. Todo esto aumenta los riesgos de un choque militar directo entre Rusia y la OTAN», recalcó.
Sobre el peligro que implica el uso de armas occidentales de largo alcance en ataques ucranianos en la profundidad del territorio ruso, Grushkó señaló que «el presidente Vladímir Putin expuso de forma exhaustiva la posición de Rusia al respecto».
«Cambiaría la propia naturaleza del conflicto, pues los ucranianos obviamente no son capaces de usar esas armas por su cuenta», alertó.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 la operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos son proteger a la población de un genocidio por parte del Gobierno de Kiev y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Según el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, EEUU y la Alianza Atlántica toman parte directa en el conflicto en Ucrania con los suministros de armamento y el entrenamiento de militares ucranianos en territorios del Reino Unido, Alemania, Italia y otros países.
El Kremlin sostiene que la política de Occidente de nutrir de armas a Ucrania no contribuye a las negociaciones ruso-ucranianas y solo tendrá un efecto negativo.










