
El Día de la Lealtad peronista los encontrará separados. Una vez más. Como sucedió durante la etapa final del gobierno del Frente de Todos. Pero, a diferencia de aquel momento, en esta oportunidad la división explicitará la fractura del kirchnerismo.
De un lado Axel Kicillof, con su voz, su nueva estructura política y su objetivo de hacer crecer un liderazgo. Del otro lado la ausencia de Cristina y Máximo Kirchner, que decidieron no encabezar ningún acto pero que juntan adhesiones para mantener viva la llama del poder que tienen hace largos años.
El acto central estará a cargo del gobernador bonaerense. Será en Berisso, a las 16, y contará con el apoyo de los sectores que desde principio de año jugaron fuerte para encumbrar la figura del economista y ejercer presión sobre el kirchnerismo, con el objetivo de que ocupe un lugar central en la toma de decisiones del peronismo.
La idea principal del acto, que fue organizado al detalle durante las últimas dos semanas, es darle absoluto protagonismo a la figura de Kicillof y remarcarlo sobre la ausencia de Cristina y Máximo Kirchner, que no fueron invitados. Tampoco habrá dirigentes de La Cámpora, que está cada día más enfrentada con el Gobernador.
Del encuentro participarán los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Espinoza (La Matanza), Mario Secco (Ensenada), Fabián Cagliardi (Berisso), Gustavo Barrera (Villa Gesell), Fernando Moreira (San Martín), Juan José Mussi (Berazategui) y Julio Alak (La Plata). Son los jefes comunales que trabajan decididamente en el armado del mandatario provincial. Los primeros que se subieron al proyecto de renovación peronista encarnado en la figura del economista.
También estará Gildo Onorato, como un representante de una porción del Movimiento Evita; Daniel “Chuky” Menéndez, de Barrios de pie y Andrés “Cuervo” Larroque, junto con la organización La Patria es el Otro. Los tres formaron parte de la mayoría de reuniones que se realizaron para organizar el evento de esta tarde.
“No va a hablar de la interna”, aseguraron en La Plata sobre el discurso de Kicillof, que hará hincapié en la gestión de Milei y en decisiones sensibles como avanzar con el veto a la ley de financiamiento universitario y la movilidad jubilatoria. El economista quiere dejar en claro su perfil de gestor pero, al mismo tiempo, tratará de mostrar músculo político. “Anti Milei, futuro y unidad”, así definieron en La Plata el mensaje que dará el mandatario.
Todos los dirigentes de peso estarán detrás del atril en el que va a hablar. En esas filas se divisarán las caras más conocidas de la cúpula de la CGT. Menos la del camionero Pablo Moyano. La central obrera empieza a acercarse a Kicillof con mayor determinación, en una disputa de poder que atraviesa a todo el peronismo y que en las próximas horas tomará un rumbo distinto. Los gordos y los independientes jugarán su carta en la interna del peronismo.
Las ausencias también serán marcadas. Este jueves quedará bien expuesto quiénes están con Kicillof, apoyando un nuevo proyecto político que él encabezará, y quienes seguirán fieles a Cristina y Máximo Kirchner, en una disputa de poder por el método de conducción que es cada vez más profunda y amplia.










