
La situación de Vialidad Nacional en Catamarca abrió un nuevo frente de discusión sobre el financiamiento de las rutas nacionales y el futuro de los trabajadores del organismo. Mientras la Provincia asumirá los costos de distintas obras que serán ejecutadas por empresas privadas, desde el sector vial cuestionan la falta de presupuesto, combustible y tareas para parte del personal.
El esquema contempla trabajos en sectores de la Cuesta de Portezuelo, la Cuesta del Totoral y la Ruta Nacional 157. Según explicó Franco Carabajal, referente de los trabajadores, las empresas estarán a cargo de la ejecución y Vialidad Nacional tendrá funciones de supervisión. El dirigente cuestionó la claridad del acuerdo entre Nación y Catamarca y señaló que la Provincia quedaría encargada de pagar las obras.
Vialidad Nacional en Catamarca: el problema que el financiamiento provincial no resuelve
El punto más conflictivo, según Carabajal, es que el aporte provincial permitiría avanzar con determinadas obras, pero no solucionaría la crisis estructural de Vialidad Nacional. “Seguimos con la falta de presupuestos”, sostuvo, al describir una situación marcada también por la escasez de combustible y la reducción de las tareas cotidianas de conservación.
La situación tiene además una dimensión laboral. De acuerdo con lo expresado por el dirigente, la nueva estructura implementada a nivel nacional dejó a trabajadores sin funciones, mientras se busca reubicarlos principalmente en el área de conservación. Sin embargo, esa alternativa también enfrenta un límite concreto: la falta de recursos para sostener las tareas que deberían realizarse.
El planteo genera un interrogante político para el Gobierno de Raúl Jalil: si Catamarca debe asumir el financiamiento de trabajos sobre rutas nacionales, ¿qué ocurrirá con la capacidad operativa y los puestos de trabajo de Vialidad una vez que esas obras sean terminadas? El material difundido no aporta una respuesta oficial de la Provincia a esa cuestión ni precisa cuál será el esquema futuro para los empleados del organismo nacional.
Carabajal también cuestionó las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional y sostuvo que los cambios afectan tanto a los trabajadores como a las instituciones nacionales. Sus declaraciones agregan tensión a una discusión que excede la reparación de rutas: qué responsabilidades corresponden a Nación, cuáles está dispuesta a asumir Catamarca y qué lugar tendrán los trabajadores públicos en ese nuevo esquema.
El escenario también vuelve a poner en discusión las negociaciones impulsadas por Jalil en torno al traspaso de responsabilidades sobre rutas nacionales. Mientras la Provincia busca garantizar la continuidad de determinadas obras, desde Vialidad advierten que poner dinero para una obra puntual no equivale a resolver el deterioro presupuestario del organismo.
Por ahora, el conflicto queda planteado entre la necesidad de mantener transitables las rutas, la decisión de Catamarca de afrontar determinados costos y una estructura nacional que, según denuncian los trabajadores, perdió recursos y funciones. La elección prevista para el 4 de septiembre y la designación de Carabajal como secretario del Interior a nivel nacional suman además un componente sindical y político a una disputa cuyo impacto todavía está abierto.
Fuente: El Aconquija










