El avance de la actividad extractiva en el interior provincial reavivó los reclamos de comunidades locales y productores agrícolas sobre la preservación del territorio. La acumulación de pasivos ambientales y la alteración de los suelos encendieron las alarmas en el oeste provincial, colocando en el centro de los cuestionamientos a la minería en Catamarca, una actividad fuertemente impulsada por la gestión de Raúl Jalil.

En los yacimientos litíferos de departamentos como Tinogasta y Andalgalá, la remoción masiva de tierra y la instalación de piletas de evaporación modificaron la estructura natural del terreno. Especialistas de la región advirtieron que la filtración de sustancias químicas y residuos salinos eleva los niveles de salinización, inutilizando hectáreas destinadas a la producción agropecuaria en Catamarca.

A esta degradación de la capa fértil se suman los perjuicios causados por el polvo alcalino que arrastra el viento desde las zonas operativas. Agricultores del sector denunciaron que los sedimentos se depositan sobre los campos linderos, reduciendo la flora autóctona y reduciendo drásticamente las áreas aptas para la cría de ganado.

El malestar ambiental se conecta de forma directa con las protestas de las pymes locales, representadas por cámaras de proveedores como CAPROMITI. Los empresarios regionales ejecutaron bloqueos en los accesos a los yacimientos para exigir una mayor participación en los contratos logísticos frente a las multinacionales.

Pasivos ambientales y severas críticas a Raúl Jalil

Ante el deterioro del suelo y las manifestaciones en las plantas extractivas, diversos sectores comunitarios reavivaron duras críticas hacia la gestión provincial. Organizaciones territoriales fustigan que el Ministerio de Minería omita realizar controles edafológicos independientes y no exija planes estrictos de remediación a las empresas operadoras.

Asimismo, las entidades locales reprochan que el Poder Ejecutivo priorice la adhesión al régimen de incentivos a las grandes inversiones sin garantizar la protección del patrimonio ambiental. Acusan a las autoridades de acelerar las concesiones extractivas para aumentar la recaudación provincial, desatendiendo el impacto social y productivo en los valles.

La alteración irreversible del relieve y la falta de respuestas oficiales mantienen bajo máxima tensión a la minería en Catamarca. Con áreas agrícolas dañadas y conflictos vigentes con los proveedores del oeste, las comunidades afectadas exigen al gobernador Raúl Jalil auditorías ambientales inmediatas para frenar la contaminación.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.