
El constante incremento de las operaciones extractivas en los salares y yacimientos de la provincia desató una creciente inquietud en las poblaciones cercanas debido a la proliferación de polvos en suspensión y emisiones derivadas del transporte pesado. Comunidades locales y organizaciones ambientales advirtieron que las voladuras en canteras y el tránsito permanente de camiones de gran porte en caminos de tierra afectan de manera directa la calidad del aire, generando un foco de preocupación constante en torno a la Minería en Catamarca.
El fenómeno cobra especial gravedad en los departamentos del oeste provincial, donde la escasa precipitación y los fuertes vientos característicos de la región Puna favorecen la dispersión de partículas finas hacia zonas habitadas. Pobladores de Antofagasta de la Sierra y Andalgalá señalaron que la acumulación de sedimentos e insumos químicos en el ambiente genera molestias respiratorias en los vecinos y dificulta la visibilidad en las vías de comunicación en la provincia de Catamarca.
A los problemas ocasionados por el polvo de los caminos se suman los cuestionamientos por el uso y la manipulación de reactivos químicos en las plantas de procesamiento de litio y minerales metalíferos. Sectores comunitarios exigieron que el Ministerio de Minería e Inspecciones Ambientales instale estaciones fijas de monitoreo atmosférico para medir de forma continua el material particulado y garantizar que las empresas cumplan con los estándares de emisión exigidos por la legislación de la provincia de Catamarca.
Pese a que las autoridades estatales remarcan la vigencia de los programas de mitigación mediante el riego de caminos y la cobertura de cargas, los habitantes de las comunidades originarias y campesinas insisten en que las medidas resultan insuficientes. La falta de datos públicos y actualizados sobre el impacto del particulado en la salud de los pobladores mantiene activo el reclamo social en la región.
Controles atmosféricos y reclamos por la Minería en Catamarca
Las principales observaciones de las familias frentistas se enfocan en la falta de fiscalización constante sobre las empresas mineras durante las maniobras de extracción y transporte de carga. Cuestionan que el Gobierno provincial no publique informes periódicos de calidad del aire en las áreas de influencia directa de los proyectos extractivos.
De igual manera, representantes vecinales reprocharon que las auditorías ambientales se realicen de forma esporádica y con aviso previo a las compañías privadas. Criticaron la ausencia de equipos de medición automática en los municipios rurales, lo que impide detectar incrementos críticos en la concentración de partículas en el ambiente.
La degradación de la calidad del aire se consolida como un motivo central de reclamo junto con la preservación del recurso hídrico. Ante la expansión de las concesiones exploratorias, la ciudadanía exige que se apliquen sanciones efectivas y controles permanentes a la Minería en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










