En la tarde de ayer, alrededor de 45 familias de Punta del Agua, localidad de Fiambalá, departamento Tinogasta, perdieron la totalidad de las plantaciones por causa de un fuerte granizo que cayó en la zona.
En menos de diez minutos, según comentaron los vecinos, la piedra destruyó la producción de la mayoría de las familias, dejando daños económicos irrecuperables.
El pueblo de Punta del Agua, se encuentra ubicado a 65 kilómetros de Fiambalá y fue castigado por el fenómeno climático, que representa pérdidas del sostén económico de los pobladores de la zona.
Jorge Villanueva, periodista de la zona, comentó a este diario la situación: “El fenómeno climático se registró a las 15.40 y duró entre 8 y 10 minutos, que han sido suficientes para dañar absolutamente todo tipo de plantación que tenían los vecinos. Entre las plantaciones afectadas se encuentran árboles frutales, viñedos, hortalizas, sembradíos de alfalfa, entre otros”.
En idéntico sentido, Villanueva señaló: “Es una localidad de 200 habitantes al Norte de Fiambalá. Durante esos diez minutos fue una cantidad significativa de granizo la que cayó. Una vez que culminó, quedó todo el piso cubierto. Hubo mucha desesperación y desilusión de los vecinos. Muchos de ellos son el sostén de la economía familiar”.
Las imágenes de las plantaciones demuestran que todo quedó en el piso resultando inútil cualquier tipo de posibilidad de recuperar algo.
En el Valle Central
Apenas pasado el mediodía, en el Valle Central se registró una fuerte lluvia con granizo por más de media hora. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se registró la caída de 33 milímetros. 
El SMN había emitido un alerta por tormentas fuertes para el Centro y Este de la provincia que se concretó minutos después del mediodía, generando inconvenientes en la circulación de automóviles y peatones, sobre todo en las calles del centro de la ciudad.
Algunas arterias y veredas del casco céntrico se vieron colmadas de agua impidiendo el tránsito a las personas.
Desde defensa Civil informaron que solamente debieron intervenir en casos leves, como caída de ramas, acumulación de agua en viviendas y escasas voladuras de techos en algunas precarias casas.
Desde el organismo aseguraron que no se registraron personas lesionadas o daños materiales graves.
En algunos ríos se observaron crecidas, pero no generaron complicaciones.










