Luego de una alta adhesión a las medidas de fuerza convocadas por los gremios ATECa, SUTECa, UDA y SADOP en la mayoría de los establecimientos educativos de la provincia, cientos de alumnos no pudieron iniciar el ciclo lectivo previsto para la jornada de ayer. Por ello, desde el ministerio de Educación, se solicitó a la Dirección de Inspección Laboral el dictado de la conciliación obligatoria, a los efectos de garantizar el dictado de clases en las escuelas. En ese sentido, durante la tarde de ayer, Gabriel Romero, director de Inspección Laboral de la provincia, anunció que “tras el pedido del ministerio de Educación, se dictó la conciliación obligatoria para los gremios docentes que se encuentran llevando a cabo el paro por 72 horas. Estamos notificando a las asociaciones sobre la medida”. Ante esta situación, los sindicatos de SUTECa y SADOP manifestaron, que acatarán la medida impuesta por el gobierno provincial, por lo que durante la jornada de hoy se espera la vuelta a clases de cientos de alumnos.
Sin embargo, el gremio ATECa, mediante un parte de prensa, reivindicó el paro hasta mañana y solicitó la renuncia del ministro de Educación, José Ariza, debido a los descuentos de los días de febrero, cuando se efectuó un paro sin asistencia a los lugares de trabajo por 10 días.
En el caso de UDA, hasta el cierre de esta edición, los representantes del gremio no informaron cuál será la situación que tomarán los docentes agremiados al sindicato, luego del dictado de la conciliación obligatoria.
Por su parte, el titular de la cartera educativa, en diálogo con la prensa local, hizo referencia a los descuentos que se aplicarán a aquellos docentes que adhirieron al paro por diez días en el mes de febrero, lo cual afectó el período de exámenes a los alumnos de los diferentes niveles. Asimismo, expresó que dicha medida se llevó a cabo “en el momento en que los alumnos estaban haciendo los compensatorios y rindiendo los finales. Ahí hay un daño directo a los estudiantes, y esos días se descuentan”. Asimismo, caracterizó el paro realizado en el inicio de clases como “una situación diferente”, que aún no se decidió. “Si bien hay una falta de respeto hacia el derecho a aprender, los efectos y el daño pedagógico en cuanto a la trayectoria escolar del alumno son diferentes”, manifestó.








