Tras un mes y medio de análisis los peritos determinaron, finalmente, que José Elías Galíndez, el inspector municipal que causó la muerte de César Alfredo Carrizo (33) durante la mañana del 1 de febrero de este año, conducía alcoholizado. Ahora solo restarían resultados de pericias para concluir con la investigación y elevar la causa a juicio.
La causa por homicidio culposo que lleva el fiscal Víctor Figueroa tuvo su corolario ayer tras conocerse que Galíndez, tal como señalaron los testigos que lo vieron durante la mañana del accidente, conducía su automóvil alcoholizado. El peritaje, que se debió realizar horas después del arresto del inspector debido a que se negaba a que sus pares se lo hicieran, arrojó que tenía 0,75 gramos de alcohol en sangre. El inspector de la comuna capitalina, que si bien no se desempeñaba en el área de tránsito, fue ampliamente criticado por los familiares de la víctima. Galíndez fue detenido y dejado en libertad 5 días después, luego de responder por una caución de 20 mil pesos establecida por el ministerio público.
El siniestro, en el que perdió la vida Carrizo, se registró en la esquina de avenida Sánchez Oviedo y Pedro Goyena. A las 6.20 de la mañana, la víctima se detuvo en los semáforos, cuando de improviso Galíndez, quien conducía un Volkswagen UP, lo embistió desde atrás. La violencia del impacto provocó que Carrizo salga despedido sufriendo politraumatismos. Falleció cuatro horas después.








