El juez Electoral de la provincia Guillermo Cerda recibió ayer al intendente de la Capital Raúl Jalil para brindarle detalles sobre los costos que le demandaría adelantar los comicios municipales. “Desdoblar los comicios implicaría un volumen importante de dinero. Hay muchos temas que están sin definir y que hay que resolverlo antes de hacer la convocatoria”, afirmó el magistrado a la salida del encuentro.
Explicó que le graficó al jefe comunal gastos, tomando en comparativo la erogación de elecciones anteriores. “Por ejemplo, dijo, en el 2013 –cuando se unificaron con las nacionales- había 344 mesas en toda la Capital y ahora se calcula que se sumarían seis más. Es decir, son 350, con lo que se debe considerar el pago a las autoridades de mesa. Teniendo en cuenta la elección pasada, la Nación abonó una suma de quinientos pesos, o sea que se debe contar con unos 350 mil pesos para afrontar ese pago”, calculó.
También explicó que a esto se suman costos como contratos con Correo Argentino, que imprime los padrones. “Es un elemento fundamental para una elección”. Para Cerda, se necesitan alrededor de unos 200 juegos para distribuir en la Capital a los partidos políticos más los que se entregan a autoridades de mesa en el momento de la elección.
“Hay muchos gastos que muchas veces quien no conoce de la maquinaria electoral no tiene en cuenta, van sumando y van sumando. En conclusión, hemos conversado y se llegó a una estimación en cuanto al costo que puede significar una convocatoria separada de las nacionales y provinciales, además de distintas informaciones, como el listado de los partidos políticos que va a convocar a consulta sobre su realización”, afirmó.
Asimismo, el juez Cerda consideró fundamental constituir un centro de cómputos que trabaje con “profesionalismo, seriedad y transparencia para que no suceda lo que está pasando en Santa Fe, donde hay irregularidades detectadas que han sido ocasionadas por el envío de la información al centro de cómputos”. Y agregó: “No es juntar cinco computadoras y cinco personas para que trabajen. Hay que capacitar al personal que recibirá la información desde el lugar para de votación”.
Finalmente, subrayó que un operativo es un trabajo complejo y específico: “A veces las autoridades políticas desconocen cómo se instala, cómo funciona todo el aparato electoral”.








