La mujer policía que fue denunciada por graves ultrajes y vejaciones por una joven, fue señalada en rueda de reconocimiento ayer, por lo que se libró una orden de detención en su contra por parte del fiscal que investiga la causa, Roberto Mazzucco, que se concretó en horas de la tarde.
Nuevamente el personal policial de la Comisaría Décima es blanco de gravísimas denuncias; en esta ocasión lo expuesto por una joven días pasados.
Según se dio a conocer por parte de fuentes judiciales, una de las dos denunciantes fue citada ayer a tomar parte de una rueda de reconocimiento y durante el proceso, señaló positivamente a la numerario policial que habría llevado adelante las vejaciones.
Luego de esto, el fiscal Mazzucco libró la inmediata orden de detención para la mujer policía, que se materializó durante la siesta de ayer, quedando la mujer a disposición de la Justicia.
De acuerdo a lo informado, la acusada sería indagada en el transcurso de esta jornada.
Cabe recordar que el hecho denunciado habría ocurrido hace poco más de un mes, en ocasión en que las jóvenes habían ido a realizar un trámite en la mencionada dependencia y se retiraron normalmente.
Cuando se iban, según manifestaron en su exposición, una mujer policía les reclamó que no la saludaron, pero una de las jóvenes le respondió que no tenían por qué hacerlo, lo que causó un evidente enfado en la efectivo policial.
De todas maneras, ambas mujeres se retiraron, pero dijeron que no alcanzaron a caminar dos cuadras cuando una patrulla se detuvo, las llevó nuevamente a la sede y allí obligaron a una de ellas a quitarse toda la ropa y desfilar por la dependencia policial, mientras los presentes gritaban, miraban, e incluso la tocaban cuando pasaba a su lado y le propinaban golpes.
Presuntamente, la mujer policía no sería la única investigada, ya que al parecer hubo participación y/o complicidad de más numerarios.
Algunos antecedentes
El 23 de mayo de 2014 un expolicía fue condenado en la Cámara Penal Nº 2 por romperle el maxilar a un joven. La pena fue dos años y seis meses de prisión en suspenso, más la inhabilitación para ejercer un cargo público por el mismo período, a lo que se suma lo que el Estado debió pagarle a la víctima, un monto de $105.000 pesos.
Miguel Alberto Loudet se desempeñaba como efectivo en la comisaría Décima, adonde fue trasladado Juan Carlos Oliva (22), quien resultó con graves lesiones tras su estadía en las dependencias policiales.
La víctima llegó al destacamento policial tras ser detenido por cinco uniformados, quienes lo reconocieron por “correr picadas”. El joven, al momento de prestar su declaración relató que, efectivamente, había corrido este tipo de carrera de motos y que al detenerlo le dijeron “vos sos el picarito que corre las picadas”.
A partir de allí, el muchacho, que en ese entonces tenía 22 años, fue golpeado, a punto tal que se le fracturó el maxilar y debió recibir una prótesis, que le fue colocada recién un año después.
El hecho aconteció el 19 de marzo de 2008, cerca de las 16, y la víctima debió recibir rehabilitación por un largo período, aunque las secuelas aún tienen efecto en su vida cotidiana.
Un caso más reciente se registró en la misma jurisdicción, donde una familia denunció que policías encapuchados de la Comisaría Décima intentaron arrestar injustamente a un joven durante una fiesta que se llevaba a cabo en un domicilio de calle 9 de Julio al 1500, donde una joven de 23 años terminó internada con una herida en su garganta, que se autoprovocó para evitar que los policías arrestaran a su hermano, aparentemente, de manera injusta. También denunciaron vejaciones por parte de los uniformados.
Control de detención
Los cuatro policías de la Comisaría Décima, Cristian López, Marcelo Picón, Julio Ponce y Lucas Valdez, se presentaron a la audiencia de control de detención en el Juzgado de Control de Garantías ayer a la mañana, respondiendo por los delitos de “privación ilegítima de la libertad y torturas”.
El fiscal Mauricio Navarro Foressi, que investiga la causa, pidió que sigan detenidos y su abogado defensor, Luciano Rojas, solicitó su libertad.
La decisión quedó en manos del juez Porfirio Acuña y será informada en las próximas horas.
Cabe recordar que los efectivos responden a la denuncia efectuada por Ricardo Paucará (30), que aún se encuentra internado tras los golpes que presuntamente recibió en la dependencia policial el 20 de julio pasado.








