El fallo fue dictado por unanimidad. Los jueces coincidieron en declarar culpable al padre biológico de la víctima, tal como lo pidió el fiscal Bergesio en su alegato, pero le aplicaron una pena en suspenso por lo que quedó libre.
El hombre que ocupó el banquillo de los acusados por el abuso sexual de su hija biológica, hechos ocurridos entre 2011 y 2013 cuando la víctima tenía entre 9 y 11 años, fue declarado culpable por los jueces Luis Guillamondegui, Jorge Álvarez Morales y el subrogante Rodrigo Morabito de la cámara Penal Nº 2, pero no irá a la cárcel. Conocido el fallo, el sujeto fue trasladado al penal de Miraflores donde se encuentra privado de la libertad desde el año pasado, pero para retirar sus pertenencias previo protocolo de rigor, ya que los jueces ordenaron la inmediata libertad.
Tal como lo informó este diario, en la audiencia de ayer, la segunda del juicio, los magistrados escucharon los alegatos del fiscal Gustavo Bergesio y de la defensa del imputado, el abogado Pablo Vera Araoz. Luego, el imputado se paró ante el estrado y al otorgársele la última palabra, guardó silencio.
Seguidamente, los jueces se retiraron a deliberar el veredicto que se dio a conocer antes del mediodía.
Alegatos
Al momento de exponer sus conclusiones, el fiscal Bergesio, en líneas generales, dijo que la existencia de los hechos por el que el padre biológico está imputado quedaron acreditados durante el juicio con la declaración de la víctima y la denunciante, además de otras pruebas con las que contaba la investigación.
El hombre debía responder por el delito de abuso sexual triplemente agravado por el resultado del daño en la salud mental de la víctima por el vínculo y porque el hecho fue cometido contra un menor de dieciocho años de edad aprovechándose de la situación de convivencia preexistente en calidad de autor, hecho continuado.
Sin embargo, al solicitar la pena, el fiscal le sacó el agravante “de la convivencia preexistente” y pidió cuatro años de cárcel para el imputado.
A renglón seguido hizo lo propio el abogado defensor del imputado, quien solicitó para su asistido, en caso de ser declarado culpable, una pena de tres años de prisión en suspenso y la inmediata libertad.
Sentencia
Finalmente, antes del mediodía, los magistrados regresaron a la sala y develaron el misterio. Por unanimidad, se declaró culpable al hombre y se lo condenó a tres años de prisión en suspenso.
Los hechos por los que el sujeto llegó a juicio ocurrieron entre los años 2011 y 2013 en una localidad del interior provincial.
Sin embargo, el hecho fue denunciado recién el año pasado por una médica del hospital de la zona, quien al tomar conocimiento de los abusos a los que había sido sometida la víctima, hoy adolescente, resolvió presentarse en la comisaría local y denunciar al padre biológico de la niña.










