En medio de un clima político cada vez más fragmentado dentro de La Libertad Avanza, el diputado provincial Fernando Baigorrí volvió a marcar su propia línea. Su respaldo a la vicepresidenta Victoria Villarruel, en ocasión de su llegada a Catamarca para la apertura del Poncho 2025, no es casual: es una declaración política de peso que va más allá del protocolo.

 

Baigorrí no dudó en diferenciar a Villarruel del resto del oficialismo nacional, destacando que es una de las pocas figuras que, con o sin cámaras, sigue recorriendo el país profundo, ese que tanto se menciona en campaña pero pocas veces se visita después. Su elogio a la vicepresidenta contrasta con una crítica directa al presidente Milei, a quien señaló por ausentarse del acto patrio del 9 de Julio en Tucumán con una excusa que dejó más preguntas que respuestas.

 

Pero el legislador catamarqueño fue más allá: habló de «confusión entre campaña y gestión» y apuntó contra la interna palaciega que ya es moneda corriente entre el círculo presidencial y los sectores más orgánicos del oficialismo. En esa línea, deslizó que las tensiones podrían tener nombres propios: la creciente figura de Villarruel en el interior y las aspiraciones de Karina Milei para 2027.

 

Lo que Baigorrí plantea es, en esencia, un pedido de sinceramiento. Según él, el pueblo no está esperando shows ni internas, sino respuestas concretas. “El ajuste lo iba a pagar la casta, no el pueblo”, recordó, para luego cuestionar los despidos, el desmantelamiento de áreas clave del Estado y el golpe al interior profundo, donde —según su visión— la motosierra pega más fuerte.

 

En su crítica también hay un llamado de atención hacia la incoherencia del discurso libertario: en el gobierno actual, sostiene Baigorrí, «siguen los de siempre», y menciona a Patricia Bullrich como ejemplo de una dirigencia que, a pesar del cambio de bandera, sigue con los hilos del poder en la mano.

 

Este distanciamiento no es nuevo. El propio Baigorrí justificó su alejamiento del bloque oficialista en la Legislatura al ver que las decisiones políticas comenzaban a ir en dirección opuesta a los compromisos que había asumido con su electorado: defender el trabajo, la educación pública, a los jubilados y el desarrollo del interior.

 

Las críticas internas, por supuesto, no se hicieron esperar. Desde filas aliadas lo acusan de oportunismo y lo vinculan a una supuesta búsqueda de cargos. Pero lo cierto es que sus declaraciones abren una grieta dentro de una fuerza que llegó al poder prometiendo romper con “la vieja política” y que hoy, según voces como la de Baigorrí, comienza a parecerse cada vez más a ella.

 

En definitiva, lo que está en juego no es solo una interna partidaria, sino una disputa por el sentido de un proyecto de país. Mientras el Gobierno nacional parece apostar por el marketing y la confrontación permanente, desde el interior se alzan voces que piden volver a mirar hacia abajo, hacia adentro, hacia los que todos los días empujan el carro con menos y reciben más recortes que respuestas.

 

 

catamarca digital
Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.