Una seguidilla de violentos episodios delictivos y agresiones callejeras ocurridos durante las últimas horas desnudó el avance de la inseguridad en Catamarca. Desde brutales golpizas en el interior hasta ataques intrafamiliares y enfrentamientos contra efectivos policiales en controles de tránsito, los reportes oficiales confirman un escenario de desborde y violencia física que afecta tanto al ejido urbano capitalino como a las comunidades del interior provincial.

En Tinogasta, un salvaje ataque sacudió la mañana en el barrio Los Robledo, donde un joven de 20 años agredió con un palo a un hombre de 34 años, provocándole heridas de tal gravedad que obligaron a su traslado urgente al nosocomio zonal para su internación. El agresor fue reducido por personal de la Comisaría Departamental y puesto a disposición de la Fiscalía de la Quinta Circunscripción Judicial para determinar las medidas procesales.

De manera casi paralela, la violencia se trasladó al ámbito doméstico en la Capital provincial. Sobre la calle Mate de Luna al 1.400, efectivos de la Seccional Décima debieron intervenir de urgencia para reducir a un individuo de 39 años que golpeó y amenazó de muerte a dos de sus propios hermanos, sumándose a otro grave hecho en la zona norte sobre calle Las Araucarias, donde un hombre fue arrestado tras golpear a su pareja y causar destrozos en la vivienda.

La tensión en la vía pública también quedó en evidencia durante los dispositivos preventivos y controles viales ejecutados en simultáneo. En Santa María y Recreo, conductores y motociclistas reaccionaron con hostilidad extrema ante los retenes, registrándose persecuciones a alta velocidad, intentos directos de embestir a sargentos policiales y agresiones físicas cuerpo a cuerpo contra las patrullas motorizadas antes de lograr la detención de los sospechosos.

Desborde delictivo y duros cuestionamientos a Raúl Jalil

La multiplicación de estos episodios lesivos reactivó severos cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Vecinos autoconvocados y dirigentes comunitarios fustigan que el Ministerio de Seguridad sostenga un esquema de operativos espasmódicos en avenidas céntricas, mientras las comisarías de los barrios periféricos y de los departamentos del interior carecen de móviles operativos, combustible y personal suficiente para frenar las peleas armadas y las disputas vecinales.

A esta falta de presencia disuasiva en las calles se añade la contradicción entre los discursos oficiales de pacificación y la pasividad del Poder Ejecutivo ante la reiteración de agresores en libertad. Referentes sociales denuncian que las fiscalías de instrucción y las unidades judiciales del Valle Central se encuentran saturadas, demorando resoluciones de exclusión y medidas cautelares efectivas, lo que deja desamparadas a las víctimas frente a la reincidencia violenta.

Los graves incidentes registrados en las últimas jornadas ratifican las fisuras estructurales que potencian la inseguridad en Catamarca. Con ciudadanos hospitalizados por agresiones con armas contundentes, policías atacados en plena vía pública y una creciente violencia dentro de los hogares, la sociedad exige al Poder Ejecutivo provincial una reestructuración urgente de los planes preventivos y recursos inmediatos para devolver la tranquilidad a las calles catamarqueñas.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.