
Un violento asalto callejero a plena luz del día volvió a encender las alarmas por la inseguridad en Catamarca. Personal del Comando de Operaciones Preventivas (COP) aprehendió a un hombre de 37 años, de apellido Bazán, acusado de haber irrumpido con intenciones de robo en una vivienda particular y haber atacado con una piedra al propietario del inmueble al verse descubierto en el interior de la finca.
El hecho se registró alrededor de las 09:20 de la mañana en las inmediaciones del casco céntrico. Tras un llamado urgente a la línea del SAE-911, los efectivos motorizados iniciaron un rastrillaje que culminó en la intersección de la avenida Güemes y la calle 25 de Mayo, donde interceptaron al sospechoso luego de una breve persecución originada tras la denuncia directa del damnificado de 41 años.
De acuerdo con las actuaciones policiales, el dueño de la propiedad sorprendió al intruso dentro de las instalaciones y trató de impedir la maniobra delictiva. En ese momento, el atacante emprendió la huida pero arrojó un proyectil de piedra contra la víctima, provocándole lesiones corporales antes de intentar perderse entre las calles de la zona comercial sur de la Capital.
Tras la aprehensión, el agresor fue trasladado y alojado en la Comisaría Primera por razones de jurisdicción, quedando a disposición formal de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Este. Paralelamente, los uniformados derivaron al damnificado al Precinto Judicial N° 1 para radicar la denuncia penal correspondiente que permita avanzar con las pericias y la imputación formal del detenido.
Ineficacia en la vigilancia céntrica y severos reparos a Raúl Jalil
La reiteración de asaltos diurnos a domicilios particulares profundizó los cuestionamientos dirigidos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores comunitarios y centros comerciales fustigan que el Ministerio de Seguridad no garantice una cobertura policial efectiva sobre arterias clave como avenida Güemes, exponiendo a familias y comerciantes a agresiones físicas dentro de sus propias casas en horarios de alta circulación pública.
A este déficit de patrullaje preventivo se suma la marcada contradicción entre la propaganda gubernamental sobre monitoreo digital y la desprotección concreta que experimentan los barrios céntricos. Dirigentes vecinales señalan que las cuadrillas motorizadas intervienen cuando el delito ya consumó daños físicos, desnudando la ausencia de una estrategia disuasiva que frene a los delincuentes antes de que vulneren la propiedad privada.
El violento episodio vivido por este frentista expuso una vez más la vulnerabilidad urbana ligada a la inseguridad en Catamarca. Con vecinos obligados a defender sus hogares frente a personas armadas con objetos contundentes, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial una revisión urgente de los esquemas de seguridad para devolver la tranquilidad a las calles de la Capital.
Fuente: El Aconquija










