Una seguidilla de hechos violentos registrados a lo largo de la jornada profundizó el malestar ciudadano frente al avance de la inseguridad en Catamarca. En cuestión de horas, las dependencias policiales intervinieron en episodios de extrema gravedad que abarcaron desde un intento de asalto organizado con herramientas pesadas en pleno centro comercial capitalino hasta violentos ataques familiares en el interior y el Valle Central, desnudando la vulnerabilidad cotidiana de la población.

El hecho delictivo de mayor impacto ocurrió en horas del mediodía sobre la avenida Gobernador Arnoldo Castillo al 200. En una concesionaria automotriz, la División Investigaciones arrestó a dos hombres de 35 y 41 años que merodeaban armados con una tijera corta perno industrial, llaves francesas y llaves tipo “T”, secuestrando además el automóvil Volkswagen Voyage en el que se movilizaban para forzar los accesos del comercio.

En simultáneo, la violencia doméstica castigó duramente a las comunas del interior y a la periferia urbana. En Santa María, efectivos de la Comisaría Departamental debieron aprehender de urgencia en el barrio El Mirador Sur a un sujeto de 30 años tras agredir y amenazar físicamente a su madre de 63 años dentro de su vivienda, sumándose a los brutales ataques a golpes registrados en los barrios capitalinos Virgen Niña y Valle Chico.

A este escenario de hostilidad callejera y doméstica se añadió la reactivación de maniobras extorsivas contra los sectores más desprotegidos. La División Ciberdelitos alertó formalmente sobre el resurgimiento de la estafa de la “falsa grúa”, una trampa telefónica mediante la cual bandas organizadas presionan psicológicamente a jubilados inventando emergencias en la ruta para obligarlos a transferir sus ahorros, acumulando más de 200 denuncias mensuales sin esclarecimiento.

Comisarías colapsadas y fuertes cuestionamientos a Raúl Jalil

La reiteración constante de agresiones físicas, robos comerciales y fraudes reactiva los reclamos comunitarios dirigidos hacia el gobernador Raúl Jalil. Vecinos de las barriadas y entidades mercantiles fustigan que el Ministerio de Seguridad mantenga las cuadrículas urbanas sin patrullaje preventivo permanente, obligando a los comerciantes a pagar adicionales privados y dejando a las familias desamparadas ante bandas que operan a plena luz del día.

A este déficit de presencia policial se suma el abandono estructural de las dependencias judiciales y los centros de contención social en los departamentos alejados. Referentes territoriales denuncian que las Unidades Judiciales demoran horas en tramitar denuncias y que el interior carece de gabinetes interdisciplinarios para intervenir en situaciones de violencia intrafamiliar, limitando la respuesta estatal al arribo tardío de patrulleros cuando las agresiones ya fueron consumadas.

El cruce entre detenciones por robos planificados en la Capital y ataques domésticos en el interior confirma el deterioro de la inseguridad en Catamarca. Con jubilados expuestos al engaño virtual, comerciantes en alerta permanente y hogares atravesados por la violencia cotidiana, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial un rediseño urgente de las políticas de prevención y recursos reales para proteger a los vecinos en todo el territorio.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.