
El uso intensivo de los recursos hídricos y el vertido de efluentes sin el debido tratamiento volvieron a encender el descontento en los departamentos del oeste provincial. Ante el deterioro comprobado de los arroyos y la salinización de las napas subterráneas en la Puna, sobre la Minería en Catamarca: denuncian contaminación en las principales cuencas que abastecen a la población.
Las observaciones fueron formuladas por asambleas socioambientales, productores agrícolas y comunidades originarias de Antofagasta de la Sierra, Belén y Andalgalá. Expusieron que los proyectos extractivos consumen millones de litros de agua dulce diarios en zonas con aridez extrema, explicando las razones por las cuales sobre la Minería en Catamarca: denuncian contaminación y una drástica reducción de los caudales destinados al consumo humano y al riego.
A esta problemática se suma la presencia de residuos químicos en los monitoreos independientes realizados sobre los ríos de montaña colindantes a los yacimientos de litio y cobre. Los manifestantes señalaron que la falta de contraensayos públicos por parte del Estado impide garantizar la potabilidad del suministro en las zonas de influencia, ratificando los motivos por los que sobre la Minería en Catamarca: denuncian contaminación y el abandono de los controles ecológicos en el interior.
Frente al incremento del peligro de desabastecimiento hídrico en las comunidades vallistas, colectivos sociales exigieron la inmediata suspensión de los permisos de extracción en las cuencas frágiles.
Cuestionamientos a la fiscalización hídrica del Gobierno en Catamarca
Las observaciones más severas de los pobladores se dirigen contra la inercia del Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente y la Secretaría de Minería. Cuestionan que la gestión del gobernador Raúl Jalil flexibilice la fiscalización de las empresas transnacionales para acelerar la producción minera en Catamarca.
De igual forma, representantes comunitarios reprocharon que el Poder Ejecutivo no publique los informes de impacto ambiental ni otorgue participación a los municipios en el seguimiento de las cuencas. Criticaron que el Estado provincial priorice los ingresos de regalías mientras ignora el daño irreversible sobre el agua potable y los ecosistemas locales en Catamarca.
Las asambleas territoriales mantendrán las acciones administrativas y judiciales para frenar el avance de nuevos proyectos sobre reservas de agua dulce. Ante la vulnerabilidad ambiental, la población exige auditorías hídricas urgentes en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










