
La acumulación de reclamos salariales, la parálisis educativa y el freno a proyectos extractivos complicaron la gestión de Raúl Jalil. En las últimas horas confluyeron protestas en tribunales por aumentos decretados de apenas 26.000 pesos, una huelga docente con acatamiento casi total en la universidad y cincuenta notas de impugnación comunitaria que suspendieron una charla técnica sobre litio, exhibiendo un escenario de descontento que desborda las respuestas de los organismos provinciales en Catamarca.
El malestar de los trabajadores estatales tuvo su epicentro en el Poder Judicial, donde empleados autoconvocados repudiaron las sumas fijas otorgadas por el tribunal superior y cuestionaron la pasividad de los gremios ante la pérdida del poder adquisitivo. Casi en simultáneo, el gremio docente universitario paralizó las facultades y escuelas preuniversitarias, denunciando la falta de infraestructura frente a cursos saturados de hasta 37 estudiantes y advirtiendo sobre acciones penales contra las autoridades que incumplen las leyes vigentes.
A la tensión laboral se sumó el freno administrativo en el este provincial, donde asambleas vecinales de Ancasti y El Alto objetaron la convocatoria del Ministerio de Minería y la empresa Litios del Norte S.A. por falta de difusión adecuada. Los pobladores exigieron conocer en detalle los planes de perforación y el consumo proyectado de agua dulce, logrando suspender la instancia oficial y convocando a un encuentro autónomo en Guayamba para defender las fuentes hídricas frente a la falta de información verificable.
El cuadro de vulnerabilidad civil se profundizó además con denuncias penales por desamparo institucional. La familia de una paciente oncológica fallecida demandó judicialmente a una prestataria privada por haber suspendido la cobertura médica e ignorado una orden de reincorporación emitida por Defensa del Consumidor, un hecho que expone la debilidad de los organismos públicos provinciales para sancionar a empresas que desoyen disposiciones oficiales y vulneran derechos esenciales.
Parches estructurales y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La falta de planificación definitiva en servicios y seguridad reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. En materia hídrica, la empresa Aguas de Catamarca debió ejecutar trabajos de emergencia con maquinaria pesada y escolleras en el Río del Valle para proteger cañerías emplazadas en zonas inundables, confirmando que las dependencias oficiales recurren a maniobras de contingencia ante la llegada del período de lluvias en lugar de concretar inversiones estructurales de fondo.
En las calles del Valle Central, la seguidilla de ilícitos violentos, estafas informáticas y siniestros durante persecuciones policiales nocturnas terminó delegando la prevención en los propios ciudadanos. Vecinos de la zona sur capitalina debieron organizarse por cuenta propia para impedir la fuga de sospechosos y recuperar un motovehículo sustraído en un descampado, reflejando el deterioro logístico de las comisarías y la ausencia de patrullaje preventivo efectivo en las barriadas periféricas.
Fuente: El Aconquija










