Durante la noche del sábado y la tarde-noche de ayer, las familias desalojadas del barrio Valle Hermoso se manifestaron por varias horas en avenida Presidente Castillo reclamando una solución. La falta de un lugar para vivir luego de que se ejecutara la orden de desalojo es el factor común que generó la interrupción del tránsito en la arteria que une Capital con Valle Viejo.
En la oportunidad, como en tantas otras desde el inicio del procedimiento, exigían la presencia de autoridades de gobierno que atendieran el requerimiento.
En medio de la manifestación del sábado, se presentó el secretario de la Vivienda, Fidel Sáenz, quien dialogó con las personas y se comprometió a recibirlos en la mañana de hoy para analizar cada situación y buscar posibles soluciones.
En la red social, el funcionario publicó: «Ayer a última hora estuve con los vecinos que fueron desalojados de Villa Parque Chacabuco y nos comprometimos a recibirlos el lunes para trabajar en una solución definitiva que les devuelva la tranquilidad perdida. No fue un acto de valentía, fue un acto de responsabilidad política en el marco del enorme compromiso social de nuestro gobierno”.
Consultados sobre el diálogo con el secretario de la Vivienda, algunos integrantes de las familias desalojadas señalaron: «La verdad es que uno ya no confía en nadie. Después de lo que pasó, no sabemos qué esperar de esta gente. Tampoco sabemos qué nos va a decir el lunes -por hoy-”.
Otra de las mujeres dijo sobre la presencia de Sáenz que
«mientras ellos analizan nuestras situaciones, nosotros seguimos comiendo y durmiendo en la calle. Es una situación incomprensible la que estamos pasando. El que no la está viviendo no tiene dimensión del dolor y la angustia que es esto”.
Diferentes fueron las percepciones sobre la visita del funcionario al lugar. Una de las mujeres, expresó: «Vino a decirnos que levantemos el corte de la avenida. Nos pidió que nos vayamos a nuestra casa y que el lunes hablábamos, a lo que nosotros les respondimos que nuestras casas están fajadas y tenemos la prohibición de entrar”. La frase del funcionario generó malestar en las personas que desde hace tres noches permanecen en la calle junto a sus pertenencias.








