Con la aplicación de métodos rigurosos, que incluyeron recopilación de información y antecedentes como fotogramas de la década del ’60, comparación de imágenes, control de campo y elaboración de carta geomorfológica, y el empleo sistematizado de las diversas variantes y recursos técnicos propios del trabajo de campo, el Colegio de Geólogos de Catamarca se encuentra en la etapa final de los estudios que emprendieron inmediatamente después de sucedida la tragedia ocasionada por los aluviones en las localidades de El Rodeo (Ambato) y Siján (Pomán).
El presidente de la entidad, Alfredo Marchioli, informó que las actividades que en primera instancia se concretaron fueron “interpretación de fotos aéreas e imágenes satelitales, relevamiento de campo, determinación de las direcciones de flujo, elementos morfológicos asociados a los desbordes del cauce de los ríos, identificación de paleocauces, análisis de obras asociadas, entrevistas a testigos y solicitud de información existente en los organismos provinciales”.
“Luego -añadió-, hemos visitado tanto El Rodeo como Siján para hacer un control de campo de esas interpretaciones y procedimos a observar los distintos desbordes de los cauces, hemos visto la asociación de distintas actividades antrópicas con esos desbordes y estamos en proceso de evaluación de toda esa información para arribar a las posibles causas de los desbordes de los ríos”.
Dijo que “en principio lo que hoy podemos asegurar sobre los resultados que hemos alcanzado es que realmente hubo una precipitación muy localizada en la cumbre de la sierra de Ambato, más concretamente en el cerro El Manchao”, y explicó que “esa precipitación ha movilizado material fino que le otorgó una considerable viscosidad dotando de la energía necesaria para movilizar e incorporar material grueso, lo que dio origen al fenómeno y posterior tragedia”.
A continuación, especificó que ahora se encuentran “procesando toda la información que hemos recolectado en campo, hay evidencias muy claras, estamos en proceso de elaboración y en los próximos días daremos a conocer los resultados, conclusiones y recomendaciones”.
Consultado sobre el recorrido que hicieron en El Rodeo, comentó que dicha localidad “tiene cinco puntos emblemáticos que son importantes para esta investigación, entre ellas la zona conocida como la Finca del Cura y la Finca de Basso, donde se produjeron desbordes del río en cauces antiguos y que se reactivaron con esta gran crecida. También se recorrió el área de camping y las defensas ubicadas aguas arriba, se identificó el desborde que afectó a la familia de Sergio Díaz y después nos trasladamos al puente de la farmacia, que se desmoronó por la socavación lateral, y con mucha atención analizamos la zona del puente del mástil, donde se produjo el gran desborde que alcanzó a las viviendas de las familias Castiglione, Prevedello y Hostería Villafáñez, entre otras familias; y por último para reconocer el volumen del aluvión, tamaño de los rodados e inferir su energía, inspeccionamos la zona del badén de la ruta que comunica a El Rodeo con La Puerta”.

El rol del Estado
Acerca del rol de los organismos gubernamentales competentes en la generación de políticas oficiales preventivas, Marchioli manifestó que lo que preocupa al Colegio de Geólogos es “la falta de participación de la Secretaria del Agua, déficit que no es solo de esta gestión sino que ya lleva años, donde no hay la cantidad suficiente de recursos humanos y financieros para abordar la temática sobre el manejo y gestión de los cursos de agua de la Provincia, que tiene dos enfoques: uno como recurso y el otro como amenaza para la población”.
Consignó que “en esos organismos hay solo un geólogo, lo que deja en evidencia la poca participación y actividad del organismo provincial de agua».