La lluvia caída alcanzó los 34 milímetros de acuerdo con lo informado por el Servicio Meteorológico dependiente de la Universidad Nacional de Catamarca desde la mañana del miércoles hasta el mediodía de ayer y trajo consigo numerosos inconvenientes especialmente a las familias de los barrios de la zona sur de la ciudad.
La copiosa lluvia socavó calles de tierra, los desagües no dieron abasto y la imagen de calles inundadas se replicó en distintos barrios durante toda la jornada.
En Villa Eumelia, el agua de los barrios ubicados hacia el otro lado de la circunvalación bajó en pendiente tapando los desagües y desbordando, obligando a los vecinos a improvisar defensas de madera y tierra para evitar que el agua, que sobrepasaba el cordón de la vereda, ingrese a las viviendas.
Totalmente molestos por la situación los vecinos aseguraron que cada vez que llueve sufren el mismo inconveniente. «Toda el agua de arriba desemboca en nosotros; se están haciendo trabajos pero con la excusa de que la lluvia no los deja trabajar seguimos en la misma situación. Es imposible ingresar al barrio, el agua va cavando cada vez más la calle y el agua busca por donde seguir”, señalaron.
Las viviendas más precarias sufrieron la caída de la lluvia, mientras que la municipalidad dispuso la atención en las Sedes de Participación Vecinal (SEPAVE) y el Centro Integrador Comunitario (CIC) ante posibles inundaciones.








