El impacto de las subas en los servicios esenciales y el marcado atraso salarial en distintas áreas estatales generaron un escenario de asfixia financiera para miles de hogares, colocando al Gobierno de Catamarca ante crecientes demandas de los sectores productivos y gremiales. La combinación de incrementos tarifarios de hasta el 150% en la energía eléctrica y remuneraciones que no logran cubrir las necesidades elementales derivó en un crítico índice de morosidad que afecta directamente a la economía provincial.

De acuerdo con relevamientos económicos basados en datos del Banco Central, la provincia alcanzó un 20,6% de irregularidad en el pago de deudas bancarias y financieras, ubicándose como el segundo distrito del país con mayor nivel de mora familiar. Esta situación fue advertida por la Defensoría del Pueblo, organismo que vinculó el fenómeno al deterioro del salario real y a la obligación de recurrir al endeudamiento para pagar gastos corrientes y facturas de luz que llegaron a superar los $600.000.

La pérdida de poder adquisitivo se evidencia con crudeza en los organismos públicos, donde el gremio de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) denunció que el salario básico de su personal no alcanza los $600.000, frente a una Canasta Básica Total informada por el INDEC de $1.600.000. El sector sindical cuestionó que los recursos recaudados se transfieran a las arcas estatales mientras los trabajadores perciben los haberes más postergados de la administración.

En el sector comercial, la Unión Comercial advirtió ante la Cámara de Diputados que la caída del consumo y el endeudamiento de las familias agotaron el margen de las tarjetas de crédito, que actualmente se utilizan casi de forma exclusiva para la compra de alimentos básicos. Los comerciantes señalaron que los elevados costos de las facturas de luz de EC SAPEM y la presión de los impuestos provinciales ponen en riesgo la continuidad de los negocios y el sostenimiento del empleo privado.

Contradicciones presupuestarias y falta de alivio frente al Gobierno de Catamarca

A este cuadro de asfixia se suma el frente laboral en los municipios, como en Valle Viejo, donde los trabajadores anunciaron medidas de fuerza ante una propuesta de aumento de apenas $2.000 y denunciaron la falta de cobertura de seguro laboral por deudas patronales con la ART. Mientras tanto, en el ámbito de la obra pública, el Ministerio de Vivienda reconoció que las obras habitacionales se sostienen únicamente con regalías de la minería ante la falta total de fondos nacionales.

La falta de medidas provinciales de alivio fiscal y la demora en implementar planes de refinanciamiento tarifario continúan profundizando la brecha entre el costo de vida y los ingresos de los hogares. En el interior, como en Belén, los vecinos salieron a las calles para protestar por montos impagables en los servicios energéticos, sin que hasta el momento se hayan resuelto los reclamos por sobrefacturación o aumentos desmedidos.

El actual panorama socioeconómico muestra que el endeudamiento familiar dejó de ser un hecho aislado para convertirse en una consecuencia directa del desfase entre tarifas y salarios. Frente a la multiplicación de reclamos en la salud pública, el comercio y los municipios, el Gobierno de Catamarca enfrenta el desafío urgente de adoptar políticas que recompongan los ingresos y frenen el deterioro económico de la población.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.