Una seguidilla de hechos delictivos ocurridos durante las últimas horas volvió a dejar en evidencia la grave situación de inseguridad en Catamarca. En distintos puntos de la Capital provincial, la intervención de las fuerzas de prevención se dio únicamente ante hechos ya consumados, abarcando desde tentativas de sustracción en comercios hasta graves ataques dentro del ámbito doméstico que encendieron la alarma vecinal.

Uno de los episodios tuvo lugar en la avenida Acosta Villafañe al 2.400, donde efectivos de la Comisaría Tercera debieron acudir tras un llamado al SAE-911 para demorar a dos adolescentes de 16 y 17 años que intentaban robar dentro de un supermercado. El hecho derivó en la intervención de la Fiscalía Penal Juvenil y expuso la desprotección que denuncian los comerciantes de la zona este, quienes reclaman mayor patrullaje en los corredores urbanos.

La conflictividad se agravó con un violento ataque intrafamiliar registrado en la manzana F del barrio San Antonio Sur. En el lugar, una joven de 19 años atacó a golpes a sus propios sobrinos de 2 y 17 años y a su cuñada, obligando a la Comisaría Novena a intervenir de urgencia para reducir a la agresora, quien fue alojada en la Comisaría de la Mujer a disposición de la Fiscalía de Instrucción en turno.

A estos sucesos cotidianos se añade la impunidad en el comportamiento de las propias fuerzas del orden. Vecinos de la ciudad capital cuestionaron a la Policía Ambiental por estacionar un patrullero sobre una senda peatonal, una infracción que desató indignación ciudadana frente a quienes deberían velar por el cumplimiento de las normas de convivencia urbana.

Falta de prevención territorial, delitos en aumento y pasividad oficial

El cuadro de vulnerabilidad ciudadana interpela directamente las políticas de seguridad de la gestión de Raúl Jalil. Organizaciones vecinales remarcan que el Ministerio de Seguridad y la Policía provincial carecen de esquemas preventivos eficaces, limitándose a actuar de forma reactiva cuando los robos ya ocurrieron o cuando las agresiones físicas en los barrios periféricos ya dejaron víctimas heridas.

A la deficiencia operativa se suma la falta de coordinación con las áreas de desarrollo social y minoridad. La reiteración de delitos cometidos por jóvenes y la escalada de violencia en hogares vulnerables exhiben un vacío de contención estatal previo, lo que traslada toda la presión a las comisarías y a un sistema judicial que no logra dar respuestas disuasorias ni de fondo.

La sucesión de episodios violentos e infracciones en la vía pública confirma el deterioro que rodea a la inseguridad en Catamarca. Con comerciantes alarmados por los hurtos, infancias expuestas a golpizas en las barriadas y una fuerza policial cuestionada por su propia conducta en las calles, la sociedad civil demanda una reestructuración urgente de los planes preventivos en la provincia.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.