Un violento incendio forestal en Catamarca puso en jaque a la localidad de Famatanca, en el departamento Santa María, durante la noche del lunes. El fuego se originó a la vera del río y avanzó velozmente hacia terrenos privados, consumiendo la vegetación a lo largo de 500 metros y obligando a dos cuarteles de bomberos voluntarios a combatir el foco durante varias horas seguidas.

El alerta se registró a las 23:55 tras la llamada de una vecina que advirtió que las llamas avanzaban directamente hacia la finca de su padre. De inmediato partió una dotación de Bomberos Voluntarios de San José en el Móvil N.º 2, cuyos agentes confirmaron que el frente de fuego medía unos 60 metros de ancho y se desplazaba de sur a norte.

Las llamas destruyeron pastizales, matorrales y alcanzaron ejemplares de álamos y sauces situados en el límite de los predios rurales. Ante el riesgo inminente de propagación hacia las viviendas y plantaciones, se sumó al operativo una dotación de Bomberos Voluntarios de Santa María para contener el avance, realizar el enfriamiento del terreno y evitar rebrotes.

Pese a que el trabajo de los rescatistas impidió daños estructurales en los caseríos, el episodio provocó un fuerte malestar entre los productores locales. Los frentistas señalaron la constante desprotección en la que viven durante la época seca, debiendo depender exclusivamente del esfuerzo de cuarteles civiles que operan sin el equipamiento pesado necesario para frenar estos siniestros.

Riesgo para las fincas y falta de prevención estatal

El siniestro dejó al descubierto la escasa presencia de los organismos ambientales y de seguridad del Gobierno de Raúl Jalil en el interior provincial. Los pobladores del departamento santamariano cuestionan la falta de cortafuegos planificados y la ausencia de cuadrillas oficiales permanentes, lo que deja a los pueblos de los valles a merced del viento y los pastos secos.

A esta carencia se añade la inequidad en el reparto de recursos provinciales para las emergencias ambientales. Mientras las áreas centrales concentran partidas y móviles en la Capital, los cuarteles de voluntarios del interior deben absorber operativos críticos con vehículos propios y escaso presupuesto para combustible o indumentaria adecuada contra el fuego.

El foco sofocado a orillas del río expuso la fragilidad con la que se enfrenta cada incendio forestal en Catamarca. Con vecinos que temen perder sus cosechas y bomberos que suplen con vocación la falta de apoyo estatal, la comunidad exige obras de desmalezamiento y patrullajes preventivos antes de que las llamas arrasen con zonas productivas habitadas.

Fuente: El Aconquija

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Anabela Soria, Periodista, nacida en Frias, Santiago del Estero el 15 de abril de 1974, comenzó sus estudios de Licenciatura en Periodismo y Comunicación, en la Universidad Nacional Córdoba en 1989 hasta su titulación en 1994, cuando comenzo a producir radio en la Localidad de Villa Carlos Paz y luego en Rio IV, posteriormente comenzó como correctora de medios gráficos y digitales a día de a fecha, actualmente radicada en Catamarca.