
La desigual distribución del personal de control en las calles céntricas reavivó los reclamos ciudadanos por el ordenamiento urbano en Catamarca. Conductores y transeúntes de la Capital denunciaron que mientras grupos de inspectores permanecen apostados en esquinas específicas del microcentro, sectores estratégicos de alta circulación peatonal quedan totalmente liberados a las infracciones cotidianas de automovilistas y motociclistas.
El reclamo vecinal apuntó directamente al despliegue operativo de la Dirección de Tránsito comunal. Los usuarios señalaron que en intersecciones como San Martín y Sarmiento suelen observarse entre cinco y siete agentes apostados de manera simultánea en una misma esquina, mientras que en arterias aledañas y accesos neurálgicos no se visualiza presencia de inspectores para ordenar la circulación o labrar actas.
Entre las zonas más perjudicadas por la falta de fiscalización, los vecinos remarcaron las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus y el tramo de calle San Martín pasando Salta. En esos puntos, el estacionamiento no regulado de motocicletas sobre veredas y sectores indebidos bloquea el paso de peatones y dificulta la maniobra de ingreso a garajes particulares sin que intervenga ninguna autoridad de control.
Esta situación profundizó el malestar de los conductores que buscan espacios para estacionar en el área céntrica. Los frentistas advierten que la falta de criterios de rotación y la ausencia de sanciones efectivas fomentan el desapego a las normas viales, transformando los alrededores de los centros de transporte en sectores desorganizados que entorpecen la transitabilidad diaria.
Calles liberadas, falta de patrullajes y cuestionamientos a la gestión de Raúl Jalil
El desorden circulatorio expone la falta de coordinación entre los esquemas de tránsito y los organismos de seguridad del Gobierno de Raúl Jalil. Distintos sectores vecinales fustigan que el Ministerio de Seguridad provincial y la Policía no coordinen operativos conjuntos con el municipio en los corredores adyacentes a la Terminal, concentrando recursos en operativos estáticos y dejando las vías de enlace urbano sin vigilancia disuasiva.
A esta desarticulación se añade la carencia de grúas y de un sistema tecnológico unificado para fiscalizar el microcentro y los nudos viales periurbanos. Referentes de asociaciones comerciales advierten que las dependencias provinciales omiten transferir fondos o equipamiento para modernizar la red de vigilancia vial, permitiendo que la ciudad funcione con un esquema de control concentrado e ineficiente frente a un parque automotor en constante aumento.
Las reiteradas quejas de los usuarios confirman el déficit persistente en materia de ordenamiento urbano en Catamarca. Con inspectores aglomerados en cuadras puntuales y veredas copadas por rodados mal estacionados en zonas de transporte masivo, los vecinos de la Capital reclaman al Poder Ejecutivo provincial una redistribución efectiva de agentes y patrullajes continuos para garantizar una circulación segura.
Fuente: El Aconquija










