
Un nuevo episodio de inseguridad en la zona sur de la Capital desató cuestionamientos sobre la desprotección en Catamarca. Un hombre identificado con el apellido Acevedo fue aprehendido en el barrio CGT luego de haber intentado ingresar ilegalmente a dos viviendas particulares, siendo finalmente reducido por uno de los propios damnificados antes de que lograra concretar su fuga en la vía pública.
La secuencia comenzó cuando los propietarios de los inmuebles advirtieron maniobras sospechosas y la irrupción ilegítima del individuo en las propiedades. Ante la ausencia de patrullajes en las inmediaciones, uno de los vecinos intervino de forma directa, logrando inmovilizar al sujeto hasta el arribo posterior de las unidades policiales que formalizaron la detención formal.
Tras el arresto ciudadano, el acusado fue trasladado en primera instancia al Hospital Interzonal San Juan Bautista para una revisión médica preliminar. Concluidas las atenciones de rigor, los efectivos policiales derivaron al sospechoso a las celdas de la Comisaría Seccional Segunda, donde permanece privado de su libertad bajo custodia de la fuerza de seguridad.
La causa penal quedó radicada en la Fiscalía de Instrucción conducida por el fiscal Córdoba Andreatta. Desde la sede judicial confirmaron que en las próximas horas el detenido será trasladado a los tribunales provinciales para prestar declaración indagatoria, quedando formalmente imputado por los delitos de hurto en grado de tentativa y violación de domicilio en concurso real.
Vecinos forzados a actuar y cuestionamientos al Ministerio de Seguridad
La repetición de hechos delictivos donde los ciudadanos deben exponer su propia integridad física reaviva las críticas contra la gestión de Raúl Jalil. Vecinos de la zona sur manifestaron su hartazgo ante la falta de presencia preventiva en las calles barriales, fustigando que el Ministerio de Seguridad no garantice cuadrículas de vigilancia continua que impidan el acecho constante de delincuentes sobre las viviendas familiares.
A este cuadro de vulnerabilidad se suma la carencia de herramientas tecnológicas y monitoreo urbano en los conglomerados capitalinos. Dirigentes comunitarios denuncian que los sectores residenciales alejados de las avenidas céntricas carecen de cámaras conectadas al sistema de emergencias, obligando a los frentistas a organizarse por cuenta propia mediante alarmas vecinales ante la lentitud en los tiempos de respuesta de los móviles.
El procedimiento civil en el barrio CGT expuso una vez más los límites institucionales frente a la desprotección en Catamarca. Con familias que deben arriesgar la vida para frenar robos en sus propios hogares y una policía que interviene tras los hechos consumados, la comunidad exige al Poder Ejecutivo un replanteo inmediato del esquema operativo de seguridad en toda la ciudad.
Fuente: El Aconquija










