
Una jornada de alta tensión institucional se vivió en las dependencias del Centro Administrativo del Poder Ejecutivo tras recrudecer las protestas del sector educativo. Un grupo de docentes jubilados en Catamarca denunció haber sufrido un grave destrato por parte de las autoridades del Ministerio de Educación, quienes les cerraron las puertas y ventanas del pabellón 20 para evitar atender las solicitudes de cobro pendientes.
La manifestación comenzó en la Plaza de Armas a la espera de una reunión comprometida con funcionarios provinciales. Al no recibir respuestas, los educadores autoconvocados se trasladaron al sector administrativo del CAPE, donde se dieron con las instalaciones cerradas, una medida que bloqueó la atención al público y fue calificada como un acto de violencia institucional contra los docentes jubilados en Catamarca.
Entre los manifestantes se encontraban trabajadoras que viajaron desde el interior provincial, especialmente desde el departamento Pomán, afrontando cuantiosos gastos de traslado para destrabar expedientes con demoras de hasta dos años. Las perjudicadas cuestionaron la falta de empatía del gabinete provincial hacia quienes dedicaron más de tres décadas a la enseñanza pública, denunciando la parálisis intencional que afecta a los docentes jubilados en Catamarca.
Asimismo, la representación de las manifestantes advirtió sobre el desgaste administrativo provocado por la unificación de trámites y deslizó duras críticas hacia la administración económica provincial. Las educadoras cuestionaron si la dilación injustificada responde a una maniobra para utilizar los fondos de las liquidaciones finales como financiamiento político antes de regularizar las deudas con los docentes jubilados en Catamarca.
Protestas y reclamos de liquidaciones pendientes para docentes jubilados en Catamarca
Las principales observaciones de los colectivos gremiales se dirigen hacia la inacción del Ministerio de Educación y del Ministerio de Economía. Cuestionan que la administración del gobernador Raúl Jalil mantenga una política de oídos sordos frente al atraso salarial, mientras impone trabas burocráticas a los trabajadores retirados en Catamarca.
De igual manera, representantes de los educadores del interior reprocharon la falta de sensibilidad social del gabinete provincial ante los gastos operativos que deben asumir para realizar trámites en la Capital. Criticaron que el Ejecutivo prefiera clausurar los pabellones oficiales antes que brindar explicaciones sobre el destino de los recursos adeudados en Catamarca.
A pesar de las agresiones institucionales y la falta de soluciones inmediatas, la masa de autoconvocados ratificó que mantendrá las medidas de fuerza. Las agrupaciones del sector anunciaron que intensificarán el plan de lucha hasta lograr el pago de las liquidaciones finales en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










