En medio de la controversia por su salida de Brasil y su paso por la Argentina, Flávio Bolsonaro difundió una carta en la que se autoproclamó presidente de Brasil, pese a haber sido derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del domingo. El gesto profundizó la tensión política e institucional en el país vecino, mientras el senador permanece en Estados Unidos y enfrenta cuestionamientos por haber abandonado territorio brasileño pese a una prohibición judicial.
En su primera declaración pública después de llegar a Estados Unidos, Flávio Bolsonaro difundió este miércoles, a través de sus aliados y sus redes, una carta en la que se autoproclamó “el verdadero presidente electo de Brasil”, desconoció la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del domingo y denunció un supuesto fraude electoral, sin presentar pruebas.
El senador, que había abandonado Brasil a través de la frontera argentina pese a una prohibición judicial, agradeció expresamente a Javier Milei y Donald Trump por la ayuda recibida. “Quiero agradecer al presidente Milei por su valentía, sentido de la justicia y legalidad”, expresó en el documento, en el que también negó haberse fugado y aseguró que dejó su país para escapar de una presunta persecución política.
Además, anunció que desde Estados Unidos encabezará la oposición al gobierno de Lula. Su declaración contrasta con la posición oficial del Partido Liberal (PL), que ya reconoció la victoria del mandatario brasileño.
Bolsonaro dijo que “este es solo el comienzo de nuestra lucha por la democracia, los derechos humanos y la libertad en Brasil”.
“Quiero decirles, no solo a mis 60 millones de votantes, sino a todo el pueblo brasileño, que soy el presidente electo y que los criminales que robaron las elecciones en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía. Ustedes, que anhelaban un cambio, no los abandonaré; seré la voz y el liderazgo libre de nuestra nación”, aseveró.
“No era mi intención abandonar mi patria, pero sé perfectamente adónde me llevará esto”, dijo el senador opositor y sostuvo que “la persecución política que comenzó con mi padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y que se extendió a miles de brasileños patriotas y ciudadanos estadounidenses, tiene un único objetivo: silenciar a cualquiera que discrepe del estado de excepción establecido en Brasil, a través de un Tribunal Supremo controlado por el Partido de los Trabajadores, una organización criminal”.
Con información de la agencia NA










