
Las recientes gestiones internacionales del Poder Ejecutivo provincial para atraer inversiones extranjeras reencendieron la tensión en los municipios del interior catamarqueño. Tras el retorno del gobernador Raúl Jalil de su gira comercial por Australia y el anuncio de una posible visita presidencial para inspeccionar yacimientos de litio, asambleas de vecinos y pequeños productores de El Alto, Ancasti y zonas limítrofes se declararon en estado de alerta ante el avance irrestricto de la Minería en Catamarca.
La controversia social recrudeció luego de que pobladores locales manifestaran su firme oposición a los proyectos de exploración que amenazan las nacientes de agua de la cuenca oriental. Comunidades rurales exigieron frenar las autorizaciones de prospección hasta tanto el Ministerio de Minería garantice instancias reales de participación ciudadana y evaluaciones ambientales independientes que determinen con precisión el volumen hídrico demandado por las empresas privadas.
El malestar ciudadano contrasta con el discurso oficial, que posiciona a la actividad extractiva como el eje central de la diversificación económica y de la generación de fondos para obras de infraestructura. Mientras el Ejecutivo provincial promueve acuerdos internacionales de capacitación y fomenta beneficios impositivos para las multinacionales, sectores productivos de la región del este advierten que la sequía recurrente torna insostenible el consumo masivo de agua en la Minería en Catamarca.
A la alerta hídrica en las Sierras de Ancasti se suman las críticas vertidas por entidades intermedias ante la falta de fiscalización estatal. Habitantes del interior cuestionan que los expedientes de exploración continúen su tramitación sin brindar respuestas definitivas a los cuestionamientos técnicos planteados por los organismos ambientales.
Resistencia social y cuestionamientos a la Minería en Catamarca
Las principales observaciones de las organizaciones comunitarias apuntan hacia la conducción de la cartera minera provincial por postergar las consultas populares. Cuestionan que el Gobierno otorgue prioridad a la atracción de capitales privados sobre las demandas hídricas de los pequeños productores agrícolas y ganaderos.
De igual manera, referentes vecinales de los departamentos del Este reprocharon la falta de transparencia en los estudios de impacto ambiental acumulativos. Criticaron que las autoridades provinciales avancen con la firma de convenios mineros sin presentar informes actualizados sobre el estado de reserva de los acuíferos subterráneos.
El rechazo social al avance de la frontera litífera mantiene en estado de movilización al interior provincial. Ante la firme postura de las comunidades rurales en defensa de sus recursos hídricos, la ciudadanía exige que el Ejecutivo detenga las concesiones y garantice controles rigurosos sobre la Minería en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










