
Un grave hecho delictivo ocurrido en la Escuela N° 7 generó una fuerte conmoción y afectó directamente las actividades educativas en la Capital. Delincuentes sustrajeron el cableado eléctrico de la institución y provocaron destrozos en las instalaciones, obligando a las autoridades a suspender las clases por el severo riesgo eléctrico provocado, dejando al descubierto el impacto directo de la inseguridad en Catamarca.
A este episodio en la infraestructura escolar se suman otros hechos delictivos registrados en la zona norte del área metropolitana, donde efectivos policiales de la Comisaría Décima Primera detuvieron en el loteo Marcolli a un sujeto de apellido Mena sobre quien pesaba una orden de detención emitida por la Fiscalía N° 4 por el supuesto delito de robo. El acusado quedó alojado en la seccional a disposición de la Justicia de Catamarca.
En paralelo, la presencia reiterada de hechos vandálicos sobre los servicios públicos profundiza los trastornos cotidianos de los vecinos del Valle Central. La falta de seguridad en los barrios no solo condiciona el normal dictado de clases en los establecimientos educativos, sino que además ralentiza la restitución de servicios básicos cuando se combinan incidentes de tránsito con el robo o daño de instalaciones aéreas.
Ante la seguidilla de hechos delictivos e incidentes de tránsito que derivan en destrozos de la vía pública, las demandas ciudadanas se multiplican en los distintos centros barriales para exigir mayores patrullajes preventivos y un esquema efectivo de protección de los bienes públicos.
Falta de patrullajes y reclamos por la inseguridad en Catamarca
Las principales observaciones de padres y referentes comunitarios se dirigieron hacia el Ministerio de Seguridad y la Policía de la Provincia por la escasa vigilancia nocturna en las inmediaciones de los edificios escolares. Cuestionan que las dependencias oficiales no dispongan de serenos ni de un sistema de videovigilancia interconectado que permita prevenir el desmantelamiento de la infraestructura educativa.
De igual manera, vecinos de los barrios periféricos criticaron la falta de presencia policial permanente para evitar robos y actos de vandalismo sobre las redes de servicios esenciales. Reprocharon que las respuestas de las fuerzas de seguridad resulten reactivas y se concentren en procedimientos posteriores a las denuncias, en lugar de desplegar un esquema preventivo coordinado.
La reiteración de robos y destrozos en la vía pública sostiene el malestar de la comunidad frente a los organismos de seguridad. Ante el perjuicio directo sobre el dictado de clases y el patrimonio barrial, la ciudadanía exige medidas urgentes para erradicar la inseguridad en Catamarca.
Fuente: El Aconquija










