El senador nacional por Catamarca, Flavio Fama, expresó sus reparos al proyecto impulsado por el Gobierno nacional que se debate en el Senado y aseguró que el principal punto de conflicto es el capítulo referido a la venta de tierras, al considerar que la redacción actual otorga facultades demasiado amplias y pone en riesgo la autonomía de las provincias.
El legislador explicó que la iniciativa está compuesta por cinco capítulos y remarcó que la controversia se concentra en el apartado vinculado a las tierras. En ese sentido, sostuvo que el bloque de la Unión Cívica Radical solicitó modificaciones al Poder Ejecutivo.
“Estamos convencidos de que los gobernadores y las provincias tienen que tener absoluta autonomía y poder de decisión sobre este tipo de operaciones inmobiliarias”, afirmó.
Fama aclaró que no rechaza las inversiones privadas, aunque consideró que cada caso debe analizarse de manera individual. “Si hay una actividad productiva con una inversión importante que genere trabajo para los catamarqueños, dinamice la economía y haga crecer la provincia, podemos estar de acuerdo. Ahora, comprar por comprar es resignar soberanía”, advirtió.
El senador recordó además que esta es la segunda vez que el tratamiento del proyecto encuentra obstáculos en la Cámara Alta. Según indicó, en el primer intento tanto él como la senadora Carolina Losada anticiparon que no acompañarían la iniciativa, lo que impidió su avance. Ahora, señaló, son más los senadores que manifiestan diferencias con la redacción actual.
Respecto del escenario político, Fama adelantó que el Senado retomará su actividad el próximo 6 de agosto y estimó que se abrirá una etapa de intensas negociaciones. A su entender, el Gobierno nacional buscará reunir los apoyos necesarios para avanzar con su agenda legislativa.
“El Poder Ejecutivo tiene una intención muy clara de generar muchos proyectos y debates en el Congreso. Algunos son razonables y aportan soluciones, otros necesitan modificaciones y hay otros que no son muy buenos”, sostuvo.
Finalmente, el legislador consideró que el desafío no pasa por presentar una gran cantidad de iniciativas, sino por lograr su aprobación. “No se trata de mandar muchos proyectos; se trata de que los proyectos se aprueben. Si mandás muchos y después no lográs que salgan, no te sirve de nada”, concluyó.










