El dirigente radical Ricardo Fadel se prepara para concluir su etapa al frente de la Unión Cívica Radical (UCR) de Catamarca. En la previa de la asunción de las nuevas autoridades partidarias, prevista para el viernes 23 a las 18.30 en el Comité de la Provincia, realizó un balance de su gestión y señaló los principales desafíos que deberá afrontar la conducción entrante.

Fadel explicó que el período de gestión se extendió durante un año y medio, de acuerdo con lo establecido por la Carta Orgánica partidaria, con el objetivo de coordinar la renovación de autoridades y evitar que los mandatos coincidieran con los tiempos de las elecciones generales.

En ese marco, aseguró que deja un comité “ordenado e institucionalizado”, con los órganos partidarios en funcionamiento, aunque aclaró que será responsabilidad de la nueva conducción designar a quienes ocuparán los distintos espacios.

La ceremonia de asunción incluirá a las autoridades del Comité Provincial, los comités departamentales y los delegados a los órganos nacionales. También se espera la presencia de representantes de la conducción nacional y la renovación de las autoridades de la Juventud Radical.

Una gestión atravesada por conflictos internos y elecciones

Al repasar los principales desafíos de su mandato, Fadel reconoció que fue una etapa “muy convulsionada”, marcada por las dificultades internas del partido y por el proceso electoral de las elecciones legislativas de medio término.

Entre los temas que debió afrontar, mencionó la aplicación de la Carta Orgánica a dirigentes que habían abandonado el radicalismo para buscar otras alternativas electorales, en un contexto de tensiones internas que, según señaló, no resultó favorable para la vida partidaria.

Sin embargo, admitió que quedó una tarea pendiente: fortalecer la presencia territorial de la UCR en el interior provincial.

“Creo que ese es el gran desafío de las autoridades que vienen”, sostuvo, al remarcar la necesidad de que los 16 departamentos de Catamarca cuenten con sus respectivos comités constituidos. En ese sentido, consideró que la reconstrucción territorial debe ser un objetivo compartido por todos los sectores del radicalismo.

El debate por las alianzas y la estrategia electoral

De cara a las próximas elecciones generales, Fadel planteó que la nueva conducción tendrá que abrir un debate sobre la estrategia electoral y los posibles acuerdos con otras fuerzas políticas.

Explicó que las definiciones deberán discutirse dentro de los órganos partidarios, especialmente en la Convención, a la que identificó como el máximo ámbito de deliberación para resolver las alianzas electorales.

Según indicó, el objetivo será iniciar conversaciones y construir consensos con aquellos espacios que compartan los principios del radicalismo y una visión similar sobre el futuro de la provincia.

Las definiciones, aclaró, se tomarán en el momento correspondiente, a partir de un proceso de diálogo interno y de construcción política.

Una renovación del radicalismo a nivel nacional

Fadel también se refirió al escenario nacional y consideró que la UCR atraviesa un proceso de renovación que podría abrir nuevas oportunidades para el partido.

En esa línea, destacó la conducción nacional y valoró la posibilidad de avanzar hacia una construcción política que represente una alternativa a los principales espacios que hoy dominan la escena política argentina.

Además, mencionó que dentro del radicalismo se debate la posibilidad de impulsar una candidatura presidencial propia, una opción que, según sostuvo, permitiría recuperar parte de la identidad y la tradición republicana del partido.

Para el dirigente, este proceso representa una oportunidad para revitalizar la mística radical y fortalecer su posicionamiento político.

Con la asunción de las nuevas autoridades, la UCR catamarqueña iniciará una nueva etapa con varios desafíos por delante: consolidar su estructura territorial, recomponer su vida interna y definir una estrategia electoral que le permita recuperar protagonismo en la provincia.