El exabrupto del intendente de Valle Viejo, Gustavo Jalile, tuvo su réplica en la cámara baja. Sucede que el bloque oficialista presentó un proyecto de repudio ante las amenazas vertidas por el jefe comunal. Al momento de tratar la iniciativa, la sesión quedó sin quórum y sólo estaban presentes seis diputados de la oposición. Éstos, si bien reconocieron que «estuvo mal”, apuntaron contra el gobierno exclamando que falta «sinceridad” por esa parte.
La presidenta del bloque oficialista Cecilia Guerrero (FPV-PJ) fue quien expresó el contenido de la iniciativa que repudia al jefe comunal. En este sentido, observó que «más allá de reconocerlo, las amenazas no son un exabrupto”, puesto que configuran un delito tipificado por el Código Penal. «Amerita y merece el repudio de todo el cuerpo legislativo”, instó la diputada. En tanto, exhortó al Poder Judicial a «que actúe a derecho”, por cuanto «muchas veces, a los denunciados que ejercen representación política, la Justicia es proclive a dilatar los procedimientos”. 
Así, lamentó que la sesión haya perdido quórum, puesto que se encontraban presentes 10 diputados del FPV-PJ y seis del FCS-Cambiemos.
Por su parte, José Luis Martínez (Participación Plural) expresó que, más allá de la voluntad popular, «Valle Viejo votó a una persona, no a un barrabrava”. Además, contempló que el desequilibrio en la comuna no es financiero, «sino que pasa por otra instancia”.
A su turno, la presidenta del bloque opositor mayoritario Marita Colombo (FCS-Cambiemos) prefirió quedarse «con la imagen del acuerdo” al que llegó el Ejecutivo. A la vez, afirmó que hubo una equivocación por parte del jefe comunal, expresando que «estuvo muy mal el intendente Jalile”. Así, contempló que «estuvo desbordado por de hechos en los que no faltaron las agresiones en su contra”, y reconoció que tuvo la «hombría de bien pedir disculpas”.
«El grave el error que cometió bajo ningún punto de vista lo consentimos desde este bloque”, dijo la diputada, y contrastó con la actitud «de otros que tenían la misma responsabilidad política”. En este sentido, recordó a «la directora de Municipalidades (contadora Luna)”, indicando que «hubo un pedido de renuncia pero no hubo un pedido de disculpas”.
Colombo anticipó que se presentará un proyecto por el cual se pedirá al gobierno de la provincia «destrabe los fondos de Valle Viejo, en concepto de regalías mineras, por casi ocho millones de pesos” y los «casi 5 millones del fondo sojero”. «De nada sirven los repudios si no se acompañan de un sincero acto de todos los actores”, dijo.
Guerrero rechazó que exista discriminación por parte de la Provincia con municipios de otro color político y contrastó que Valle Viejo, «solamente en 2016, tuvo aportes por $1.500.000 en enero, $2.200.000 en julio y $1.000.000 en septiembre”.
Luego Luis Lobo Vergara (FCS-Cambiemos) señaló que Jalile «quería presumir que lo harían pisar el palito, pero lo pisó”. «No lo justifico porque lo que hizo estuvo mal”, manifestó, y acotó que «es un proceso que llevó meses, ya que hay una estrategia política para esmerilar a este y otros municipios”. «Algunos municipios del FCS son discriminados”, afirmó. Paso seguido, se retiró del recinto.
Finalizando, el diputado oficialista Augusto Barros rememoró que la intendenta de Fiambalá Roxana Paulón «estuvo de rehén y no tuvo igual actitud”. «Permanentemente azuzan al peronismo como mafiosos, ladrones, pero se escapan para tratar actitudes mafiosas como puso el Intendente en evidencia”, concluyó.










