
Un allanamiento policial en el departamento Andalgalá expuso la persistencia del comercio ilegal que amenaza a la fauna silvestre en Catamarca. Personal de flora y fauna provincial junto a efectivos policiales secuestraron 11 aves autóctonas que permanecían encerradas en jaulas dentro de una vivienda particular, en presunta infracción a la Ley Provincial N° 4.855 que protege los recursos biológicos de Catamarca.
El inventario de las especies recuperadas detalla la sustracción de un rey del bosque, un cabecita negra, un pepitero, dos reinas moras azules y seis reinas moras marrones. Tras la revisión veterinaria obligatoria para constatar su condición física, los inspectores determinaron que los ejemplares se encontraban aptos para reinsertarse en la naturaleza y procedieron a su liberación inmediata en su hábitat serrano.
Pese al éxito del procedimiento de rescate, el caso desnudó las dimensiones del tráfico de pájaros cantores y ornamentales en las localidades del oeste. Organizaciones ambientalistas y vecinos advierten que la captura furtiva para comercialización clandestina continúa extendiéndose en los pueblos del interior sin que se logre desarticular a los acopiadores y revendedores que operan en las rutas regionales.
Las áreas técnicas intervinientes recordaron que los animales autóctonos cumplen un rol esencial en la polinización y regeneración de los bosques nativos, subrayando que no deben ser sometidos al cautiverio doméstico. Asimismo, las autoridades provinciales reiteraron el pedido de colaboración vecinal mediante denuncias anónimas, evidenciando que gran parte de los operativos depende de advertencias ciudadanas ante la escasez de patrullas territoriales.
Falta de recursos para fiscalización y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La debilidad en los puestos de control ambiental en las rutas del interior reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores comunitarios fustigan que el Ejecutivo provincial concentre el financiamiento en eventos protocolares mientras las áreas de fiscalización de recursos naturales carecen de vehículos todoterreno, combustible y personal suficiente para vigilar las áreas de reserva y frenar el desmonte no autorizado.
A este déficit presupuestario se suma la contradicción entre las proclamas de cuidado de la biodiversidad y la falta de sanciones económicas ejemplificadoras. Pobladores de Andalgalá remarcan que el Gobierno provincial desatiende la capacitación de guardafaunas y permite que los infractores eludan penalidades severas, convirtiendo a las leyes provinciales de protección ambiental en instrumentos meramente declarativos sin aplicación efectiva.
El operativo en Andalgalá confirma la necesidad urgente de fortalecer las políticas de conservación de la fauna silvestre en Catamarca. Con ecosistemas nativos bajo constante presión por la caza clandestina y cuadrillas de inspección que trabajan al límite de sus posibilidades, la ciudadanía exige al Poder Ejecutivo provincial dotar de presupuesto real a los organismos de fiscalización para resguardar el patrimonio natural catamarqueño.
Fuente: El Aconquija










