La conectividad aérea de Catamarca tendrá una mejora durante los próximos meses tras la firma de un convenio con Aerolíneas Argentinas que permitirá incorporar tres frecuencias semanales y elevar a diez las conexiones semanales con la provincia.
Así lo confirmó Marcelo Coll, presidente de la Cámara de Turismo de Catamarca, quien destacó las gestiones realizadas por el gobernador y la ministra de Turismo para concretar el acuerdo.
Según explicó, el convenio contempla la incorporación de aviones con mayor capacidad, de aproximadamente 130 pasajeros, y tendrá vigencia hasta marzo inclusive. De esta manera, se busca fortalecer la conectividad durante la temporada de vacaciones y facilitar el movimiento de visitantes.
En cuanto a la distribución de los vuelos, Coll indicó que los lunes, martes y miércoles habrá dos frecuencias diarias, en el marco del esquema acordado con la compañía aérea.
El titular de la Cámara de Turismo consideró que la medida contribuirá a incrementar el flujo de pasajeros y mejorar la conectividad de Catamarca. Además, expresó su expectativa de que el aumento de la oferta de vuelos pueda favorecer una reducción en los precios de los pasajes.
Reclamo por las restricciones en Tinogasta y Fiambalá
Por otra parte, Coll manifestó su desacuerdo con las medidas que se están aplicando en la zona de Tinogasta y Fiambalá, particularmente en relación con las condiciones de acceso a determinados destinos turísticos y el funcionamiento del denominado kilómetro cero.
El dirigente sostuvo que, si se habilitan los accesos para la actividad minera, también deberían garantizarse condiciones para el desarrollo turístico. En ese sentido, consideró necesario abrir instancias de diálogo para evitar que las decisiones adoptadas perjudiquen la actividad.
“Si se habilita, se tiene que habilitar para todos, no solo para la minería”, planteó Coll, al advertir sobre el impacto que estas medidas pueden tener en los destinos y en quienes dependen económicamente del turismo.
Asimismo, señaló que la seguridad debe ser una prioridad y que la actividad tiene que desarrollarse bajo los parámetros correspondientes, aunque remarcó que las condiciones de acceso no deberían aplicarse de manera discrecional.
“Si se abre para la minería, también se tiene que abrir para el turismo”, insistió.
Finalmente, Coll advirtió que las restricciones pueden generar consecuencias negativas para el sector turístico, que depende del acceso de los visitantes a los atractivos naturales de la provincia, y reclamó criterios equitativos que permitan compatibilizar la seguridad con el desarrollo de la actividad.











