Cuarenta y dos efectivos de Gendarmería Nacional fallecieron ayer en un trágico siniestro vial ocurrido en la ruta nacional Nº 34, a la altura de la localidad de Balboa y a tan sólo diez kilómetros de Rosario de la Frontera, cuando viajaban desde Santiago del Estero hacia la provincia de Jujuy.
Un micro los trasladaba a pedido del gobernador electo, Gerardo Morales, para contener “posibles conflictos sociales”, según aseguró el ministro de Seguridad de Salta, Alejandro Cornejo D’Andrea, supuestamente organizados por la agrupación que lidera la dirigente social, Milagro Sala. Ese colectivo volcó y cayó al vacío desde una altura de diez metros hasta quedar completamente dado vuelta sobre el cauce del arroyo Balboa.
Las características del siniestro fueron letales para la gran mayoría de los ocupantes. Al no contar con rejillas antivuelcos en la zona superior y ante la envergadura de la caída, el techo del colectivo terminó aplastando totalmente a los efectivos que iban en el interior.
Todos los numerarios pertenecían al Destacamento Móvil Cinco de Gendarmería Nacional, según aclararon las autoridades de la fuerza en un comunicado oficial emitido poco después de conocidas las circunstancias del siniestro.
Por el momento, según confirmaron fuentes del destacamento catamarqueño, no se ha confirmado que haya víctimas de nuestra provincia en el siniestro.
Una de las explicaciones brindadas con respecto a las causas directas del vuelvo da cuenta del reventón de un neumático que habría provocado que el conductor perdiera el control del rodado, chocando contra un guardarail que logró contener su trayectoria temporalmente hasta que cedió por el peso del colectivo.
Si bien ésta es interpretada por las autoridades como la causa principal del siniestro, una polémica se levantó involucrando al intendente de Rosario de la Frontera, Gustavo Solís, y al gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Poco después de conocido el siniestro, el jefe comunal aseguró que la ruta pudo ser determinante en el vuelco. “Está destruida”, aseguró. Por su parte, el mandatario provincial se defendió y aseguró que el estado de la ruta no tuvo injerencia en el siniestro y enfatizó que “lamentablemente fue una fatalidad”.
En el micro viajaban en total 50 personas. Tras las primeras tareas de rescate, efectivos gravemente heridos fueron sacados del interior de los restos del rodado.
Duelo y condolencias
Desde la presidencia de la Nación se emitió un comunicado en el que se explica que se ha decretado duelo nacional por 24 horas a raíz de lo sucedido. Posteriormente, se conoció que funcionarios de alto rango viajaron al lugar para interiorizarse sobre lo sucedido y prestar colaboración.
Horas después, cuando se confirmó la magnitud de lo sucedido, el cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado del Papa, hizo conocer las condolencias del Sumo Pontífice a través de un comunicado dirigido a Monseñor José María Arancedo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, a través de la Nunciatura Apostólica.
“El Santo Padre, profundamente afligido al conocer la dolorosa noticia del accidente de autobús en el que viajaban miembros de la Gendarmería Nacional, ocurrido en la provincia de Salta, y que ha causado numerosas víctimas, ofrece fervientes sufragios al Señor por el eterno descanso de los fallecidos.
Ruego también a vuestra excelencia que transmita el sentido pésame a los familiares de los que han perdido la vida, así como su cercanía a los heridos y afectados por el trágico suceso.
En estos momentos de dolor, el papa Francisco imparte la bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor Resucitado.










