El presidente de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), José Ignacio Simonella, llegó a Catamarca para participar de la Junta de Gobierno de la entidad, que reúne a representantes de los 24 Consejos Profesionales de Ciencias Económicas del país. La actividad se desarrolla este viernes en la provincia.
En diálogo con Catamarca es Noticia, Simonella destacó la importancia del encuentro y explicó que, además de abordar cuestiones vinculadas al futuro de la profesión, se trabajará sobre el balance de la Federación y el presupuesto para el próximo ejercicio.
“Es un enorme placer recibir a todos los dirigentes de todo el país”, señaló el titular de FACPCE, quien remarcó que la Junta de Gobierno constituye el máximo órgano de la Federación.
Una mirada sobre la economía argentina
Durante la entrevista, Simonella realizó un diagnóstico sobre la situación que atraviesan las empresas y, particularmente, las pequeñas y medianas empresas del interior del país.
“Es un año difícil, fundamentalmente para las pymes, para las pymes del interior”, sostuvo. En ese sentido, explicó que existen diferencias importantes entre las distintas regiones y sectores productivos.
Según planteó, mientras actividades como la energía, la minería y el sector agropecuario presentan mayores niveles de dinamismo en determinadas zonas, otros sectores como la industria, el comercio y la construcción atraviesan mayores dificultades.
El dirigente señaló que esta situación también impacta directamente en los profesionales de Ciencias Económicas, quienes además de desarrollar tareas contables, impositivas, laborales y de auditoría, deben acompañar a sus clientes en un escenario económico complejo.
“Estamos perdiendo empleo formal”
Uno de los puntos más críticos de su análisis estuvo relacionado con el mercado laboral.
Simonella sostuvo que existe una pérdida de empleo formal y cuestionó la idea de considerar como equivalente el crecimiento del trabajo informal.
“Estamos perdiendo empleo formal, lamentablemente en Argentina”, afirmó, y agregó que el desafío consiste en evitar que puestos de trabajo registrados sean reemplazados por actividades informales de menor calidad.
En este sentido, también puso el foco en el comercio de cercanía, que enfrenta no solamente una menor demanda, según su análisis, sino también cambios en los hábitos de consumo y la competencia de plataformas internacionales.
“La luz al final del túnel” y la incertidumbre económica
Consultado sobre si las empresas están cerca de encontrar una salida a este escenario, Simonella respondió con una particular metáfora:
“Lo más difícil siempre es saber si la luz al final del túnel es porque se abre el panorama o porque viene el tren de frente”.
El presidente de FACPCE sostuvo que todavía existe incertidumbre respecto de cómo finalizará el programa económico y consideró que uno de los principales desafíos es lograr que el crecimiento sea más homogéneo entre sectores y regiones.
Su análisis se conoció en un contexto en el que los últimos datos oficiales muestran una economía con comportamientos dispares: el INDEC informó que en julio el EMAE cayó 1,4% interanual y 2,9% respecto de junio en términos desestacionalizados.
Críticas y pedido de políticas para la economía real
Simonella también se refirió al enfoque económico del Gobierno nacional. Consideró que actualmente existe una prioridad puesta en la estabilización de las variables macroeconómicas, mientras que, a su entender, faltan políticas específicas destinadas a acompañar a las empresas.
“Yo aspiro, espero, que el Gobierno genere algún tipo de actividad o algún tipo de política que, sin tener un Estado que subsidie, sin tener un Estado que sea empresario, sí tengamos un Estado que balice la economía para darle tiempo a las empresas a reconvertirse para poder competir”, expresó.
En esa línea, planteó que una apertura de la economía realizada sin un proceso de adaptación puede generar un impacto sobre el empleo formal y sobre determinados sectores productivos.
Finalmente, Simonella sostuvo que uno de los principales desafíos hacia adelante será encontrar un equilibrio entre la estabilidad macroeconómica y la situación concreta que atraviesan empresas, trabajadores y consumidores, especialmente en las actividades que no están vinculadas a los sectores actualmente más dinámicos.











