La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) presentó un pedido de acceso a la información pública para conocer si Javier Milei cuenta con algún examen que determine su aptitud psicofísica y psíquica para ejercer la Presidencia de la Nación.

La presentación fue realizada por el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, quien solicitó información sobre la existencia de exámenes, juntas médicas, certificados, protocolos o dictámenes vinculados con la salud del mandatario.

En caso de que exista alguno de estos estudios, ATE pidió conocer cuándo fue realizado, qué organismo o profesional intervino y cuáles fueron sus resultados.

Aguiar justificó el pedido al considerar que el estado de salud del Presidente deja de ser una cuestión estrictamente privada cuando, según planteó, puede estar relacionado con su capacidad para ejercer el cargo.

“No hace falta ser un profesional de la medicina para saber que Javier Milei padece algún tipo de psicosis”, afirmó el dirigente en una publicación en redes sociales.

El gremialista también cuestionó que los trabajadores que ingresan a la administración pública deban realizar un examen médico preocupacional, mientras que no existiría un requisito similar para la máxima autoridad del Poder Ejecutivo.

“Acá se controla a los trabajadores y no a quienes los tienen que dirigir. Es una joda”, sostuvo Aguiar, quien además advirtió sobre las consecuencias jurídicas que podría generar una eventual incapacidad para ejercer la Presidencia.

La solicitud fue presentada bajo el marco de la Ley 27.275 de Derecho de Acceso a la Información Pública. ATE pidió, además, que cualquier rechazo total o parcial al pedido sea informado por escrito y con los fundamentos correspondientes.

Cuestionamientos previos sobre la salud de Milei

El estado de salud del Presidente ya había sido mencionado públicamente por dirigentes políticos. En las últimas semanas, la vicepresidenta Victoria Villarruel expresó su preocupación por algunas declaraciones de Milei y señaló que tenía “genuina preocupación” por su estado y por las que calificó como “persecuciones imaginarias”.

Por ahora, el pedido de ATE busca determinar si existe documentación oficial sobre la aptitud psicofísica y psíquica del mandatario y, en caso de que exista, acceder a esa información.